Triunfo importante que no es cheque en blanco
El Comercio
Quito, 29 de septiembre 2008
Por El Comercio (Ecuador)
“… El análisis de resultados.. indica que el sistema clientelar cautivó a las masas. Ojalá se cumplan sus anhelos: mejorar su nivel económico, empleo, seguridad y el giro de la política. Para eso se requiere que en las próximas elecciones se garantice un proceso libre de injerencia proselitista del Gobierno y del Presidente de la República”. (Editorial de El Comercio. Ecuador)
El referendum, un pulso entre Correa y Nebot
"El pueblo ecuatoriano se pronunció ayer en las urnas. Las cifras, parciales y extraoficiales por ahora, dan el triunfo al sí sobre el no. Es un triunfo político importante para el Gobierno, pues la mayoría de electores dijo sí a la nueva Constitución. Una primera lección brota del proceso: el país desea un cambio y las cifras de la jornada de ayer son portadoras de ese mensaje, tanto hacia Carondelet, como a todos los estamentos de la sociedad ecuatoriana. El otro mensaje brotó del discurso del propio presidente Correa: buscar la conciliación y el consenso para la buena marcha de la Nación.
Cabe recordar que, en la etapa de aprobación del proyecto, en Montecristi, hubo urgencia y precipitación; hubo denuncias sobre injerencia extranjera y sobre cambios de última hora en los textos constitucionales. El Gobierno minimizó los problemas. Y correspondió al pueblo estudiar y descifrar un texto complejo y extenso.
En esas circunstancias, el pueblo percibió que el dilema no era jurídico sino político. El análisis de resultados, hasta el cierre de esta edición, indica que el sistema clientelar cautivó a las masas. Ojalá se cumplan sus anhelos: mejorar su nivel económico, empleo, seguridad y el giro de la política. Para eso se requiere que en las próximas elecciones se garantice un proceso libre de injerencia proselitista del Gobierno y del Presidente de la República.
En segundo lugar, todos los ciudadanos deben vigilar el Régimen de Transición; de lo contrario coadyuvarán a que se cree una nueva plenitud de poderes: legislar, designar a los órganos de control y organizar las elecciones".
(Editorial de El Comercio. Ecuador)
Finalmente, el pueblo debe aceptar que rige una nueva Constitución y debe aferrarse a su contenido. De no hacerlo, habrá delegado el destino de la Nación en las manos del Presidente, de su buró y de su movimiento político.


























