Ecuador: Correa cierra campaña embargando constructora Odebrecht
Infolatam
Quito, 24 de septiembre de 2008
Rafael Correa dio un golpe espectacular en plena campaña para el referendum constitucional con el decreto de embargo a una empresa brasileña. Correa ordenó la militarización de todas las obras a cargo de la constructora Odebrecht, la requisa de sus bienes y la prohibición de salida del país de cuatro funcionarios de la compañía. Hoy se cierra la campaña para la consulta del domingo.
Las claves
- La constructora brasileña Odebrecht afirmó que quiere cumplir sus obligaciones con el Gobierno ecuatoriano.
- Varias obras del consorcio brasileño Odebrecht se encuentran militarizadas tras acusacion de fallos estructurales.
¿Otro golpe de efecto?
“….Habrá que esperar para conocer los entretelones y sopesar el costo-beneficio de una medida de las dimensiones de la que se adoptó ayer contra la constructora brasileña. Pero si algo queda fuera de duda es que el balance gubernamental será alto en términos de política electoral interna”. (El Comercio. Ecuador)
Rafael Correa decretó la incautación de todos los bienes de la empresa constructora brasileña Norberto Odebrecht. Correa tomó la decisión en una reunión de su partido en Guayaquil, el Movimiento País, a seis días del referéndum constitucional.
La medida supone el despojo de todos los contratos que la constructora brasileña tiene con el Estado. Correa firmó el decreto N° 1348, de seis artículos, donde declaró la emergencia nacional para evitar problemas energéticos a causa de los daños en la central. La hidroeléctrica está paralizada desde el 6 de junio pasado.
El gobierno ecuatoriano exige una gran suma a Odebrecht por las pérdidas causadas por la paralización. El presidente emitió el decreto ordenando el embargo de los proyectos de Odebrecht, valorados en unos US$800 millones.
El Presidente declara la emergencia nacional para evitar un "estado de conmoción interna ante la posibilidad de apagones de luz generalizados". La medida incluye a todos los proyectos a cargo de la constructora. En el documento se prohíbe además la salida del país de Fabio Andreani Gandolfo, Fernando Bessa, Luiz Antonio Mameri y Eduardo Gedeon, principales funcionarios de la compañía constructora.
A la salida de la reunión de tres horas, Correa dijo de forma escueta: "Ya basta de abusos. Nosotros no vamos a aceptar que ninguna de estas empresas internacionales vengan a burlarse del país". Al preguntarle sobre si la empresa Odebrecht se iría del país, Correa sentenció: "Si, señor".
"Llegábamos a un acuerdo un día y luego daban pie atrás. Así nos han tenido estos días. El Gobierno estimó que eso es una burla", dijo el ministro coordinador de los Sectores Estratégicos, Derliz Palacios. El ministro de Defensa, Javier Ponce, confirmó que dispuso la militarización de los proyectos.
Correa ya había amenazado con expulsar a Odebrecht de Ecuador por incumplir los trabajos de reparación en la hidroeléctrica de San Francisco, inaugurada en junio del año pasado y que dejó de funcionar a comienzos de este año por daños en su estructura. El Gobierno ecuatoriano exige que Odebrecht pague al Estado las pérdidas causadas por la paralización de la hidroeléctrica, situada en el centro andino del país y que exige reparaciones urgentes.
La reacción de Brasil
El Gobierno de Lula considera "preocupante" la situación de la Odebrecht en Ecuador: "Estamos siguiendo el caso con preocupación y confiando en que se pueda resolver este ‘impasse' mediante nuestra Embajada en Quito", dijo el canciller brasileño, Celso Amorim.
Amorim aseguró que "Pensamos que Odebrecht es una gran empresa, pero obviamente no podemos prejuzgar las quejas del gobierno de Ecuador"…Entendemos que Odebrecht ha hecho ofertas que nos parecen razonables, por lo menos a primera vista".
El canciller, que aludió a las obras que la empresa lleva a cabo en varios países latinoamericanos, dijo que "el asunto va a ser discutido en los próximos días y esperamos que pueda ser resuelto". El ministro manifestó que dos de los representante brasileños de Odebrecht en Ecuador ya salieron del país y otros dos están en la embajada brasileña en Quito. "No hay ninguna amenaza física directa en relación a ellos, ni orden de arresto, y no creemos que eso pueda ocurrir", aseguró.

























