Rafael Correa, el caso del economista pirómano

Infolatam
Quito, 22 de septiembre de 2008

Rafael Correa ha recurrido al populismo económico para conseguir la victoria en el referendum constitucional del domingo. Todo indica que su apuesta va más allá de ganar la consulta y que los pilares económicos del régimen se mantendrán para sostener el actual nivel de gasto público, social y la políticas de subsidios. 

Las claves

  • El crudo sustenta el 40% de los ingresos del presupuesto.
  • El riesgo país del Ecuador subió 302 puntos este mes
  • Correa: "la inflación baja no es sinónimo de buena economía".
  • Rafael Correa: "La nueva Constitución rompe el paradigma neoliberal".

Mi voto va por…

El análisis
Manuel Chiriboga

Manuel Chiriboga

“…Votaré nulo por el carácter ambiguo que tiene el texto constitucional en muchos aspectos, especialmente en aquello relacionado con el desarrollo económico y la descentralización. Los artículos permiten todas las lecturas posibles y abren la posibilidad de manejos particularistas. El legislador, el juez constitucional, la autoridad pública podrán tomar las más diversas resoluciones amparándose en un texto constitucional equívoco. “. (El Universo. Ecuador)

Rafael Correa cuando habla de economía sabe de lo que habla. No en vano su curriculum lo atestigua: Doctor en Economía por la Universidad de Illinois,  Master de Ciencias en Economía de esa misma universidad, Master de Artes en Economía de la Universidad Católica de Lovaina la Nueva, Bélgica en 1991. Además, fue Ministro de Economía entre abril y agosto de 2005 con Alfredo Palacio como Presidente, así como autor de numerosos libros y artículo académicos sobre economía.

Sin embargo, desde hace unas semanas Correa no hace sino dar patadas no ya a la teoría económica sino sobre todo al sentido común. Se puede estar más o menos a favor del "neoliberalismo"- Correa es un enemigo de esta corriente ideológica- pero no contra lo que dicta el el sentido común y la experiencia.

De hecho, su proyecto de constitución, que se vota el domingo, representa el triunfo del "socialismo del siglo XXI": "La nueva Constitución rompe el paradigma neoliberal, abre nuevos caminos. No tenemos todas las respuestas, recién empezamos a buscarlas, pero ya empezamos y eso es importante",

Es cierto que Rafael Correa está en plena campaña electoral para lograr que se apruebe en referendum su nueva constitución pero algunas de sus palabras e incluso algunas de sus decisiones indican que sus planteamientos son a largo plazo y no dictados por la coyuntura.

Las perlas de Correa

A los largo de estas semanas el Presidente ecuatoriano, inmerso en la campaña, ha dicho cosas como que no reducirá el gasto público y amenazó con no pagar la deuda externa: "Ya no coman cuento compañeritos, nos baja el precio del petróleo, bajan los ingresos fiscales, yo dejo de pagar la deuda externa, pero no dejaré de pagar la deuda social…". Un gasto que está unido a los ingresos petroleros y a las remesas. Justo en el preciso momento que el valor del crudo está cayendo y las remesas disminuyen producto de la crisis internacional.

El crudo sustenta el 40% de los ingresos del presupuesto para 2008 fijado en 10.357 millones de dólares: el precio del barril llegó a 91 dólares, el más bajo desde junio pasado en que se vendió a 147. En la pro forma presupuestaria de 2009 se presupone un petróleo a 85,40 dólares

El 19 de septiembre aseguró que la crisis financiera no afectará a Ecuador: "¡A mí qué me importa la crisis de EE.UU… !¡Qué nos interesa de lo que pase afuera¡ . Ojalá llegue el rato en que EE.UU. se esté preocupando por lo que pase en Ecuador…". Frases como está han provocado que el riesgo país del Ecuador subió 302 puntos este mes. El miércoles anterior se ubicó en 1.026. El país posiblemente requiera financiamiento para el Presupuesto del 2009, que tendría un déficit de USD 2 358,7 millones.

Incluso, Correa ha llegado a afirmar que "la inflación baja no es sinónimo de buena economía", justo cuando la inflación en Ecuador el nivel de inflación acumulada de enero a julio fue de 7.71%.

Populismo estructural, no coyuntural

Todo indica que Correa mantendrá el camino iniciado de aumento del gasto público a través de subsidios a fin de mantener los programas sociales (Socio Solidario, Socio Tienda, Socio Vivienda, Socio Ahorro) que han supuesto este año 3.308 millones de dólares de gasto, un aumento del 7,7% respecto con respecto a 2007.

La nueva Constitución además obliga a aumentar los gastos sociales: dispone la gratuidad de algunos derechos en salud, educación universitaria, seguro universal y justicia, lo que representa una inversión de entre 3 y 6 mil millones de dólares. Solo para aplicar el derecho al aseguramiento universal a las amas de casa, desempleados y subempleados, y la jubilación universal se necesitan unos 2 mil millones de dólares. 

La destitución de la ministra Wilma Salgado es todo un aviso de por donde quiere ir Correa. Salgado quiso moderar el gasto social, "priorizar el gasto" lo que le valió ser destituida y sustituida por la viceministro de Finanzas, María Elsa Viteri.  Salgado ha denunciado que el costo de la nueva Constitución sería de 2 mil millones de dólares. Ella cree que el monto real puede llegar hasta 4 mil millones, pues solamente el Ministerio de Salud estimó en 1 mil millones lo que necesitaría para dar atención gratuita universal.

Para Correa "la situación fiscal es absolutamente sana y el que diga lo contrario está mintiendo" ya que el sector público de Ecuador registró en el primer semestre del año un superávit de unos dos mil 160 millones de dólares.

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