América Latina ante la crisis: ortodoxia vs populismo

Infolatam
Madrid, 22 de septiembre de 2008

(Informe especial de Rogelio Núñez para Infolatam) .- Los gobiernos de América Latina afrontan la crisis financiera internacional de dos modos opuestos. Algunos, como Colombia, México, Perú, Chile y Brasil, reafirmando su compromiso con la ortodoxia, la lucha contra la inflación y la contención del gasto público. Otros, como Ecuador, aumentando el asistencialismo y esperando, como Venezuela, que el petróleo vuelva a subir.

Las claves

  • Hugo Chávez: "ahorrar, gastar lo necesario. No se trata de frenar ningún proyecto, pero gastando sólo lo necesario';'.
  • México anuncia la reforma y modernización del sistema financiero.
  • Rafael Correa: "nos baja el precio del petróleo, bajan los ingresos fiscales, yo dejo de pagar la deuda externa, pero no dejaré de pagar la deuda social...".
  • Brasil adelanta que aumentará el crédito local ante crisis financiera internacional.

América Latina ante la crisis financiera global

El análisis
Federico Steinberg

Federico Steinberg

“… las reformas y el pragmatismo político de los últimos años han mejorado sensiblemente las expectativas que tienen los inversores, tanto nacionales como extranjeros, sobre la mayoría de los países de la región (Venezuela, Bolivia y algunos otros son las excepciones que confirman la regla). Este efecto psicológico, aunque difícil de cuantificar, es sin duda una de las grandes diferencias que caracterizan a la situación actual.
En definitiva, la crisis financiera global tendrá su impacto en América Latina porque no existe una completa desvinculación entre las economías ricas y las emergentes. Pero la fortaleza económica e institucional que ha adquirido la región en los últimos años permite ser más optimista que en el pasado”.

Los ortodoxos 

Entre los países que han apostado por la ortodoxia está Colombia. El gobierno de Álvaro Uribe es consciente que sus dos principales socios comerciales, Venezuela y Estados Unidos son los más afectados por la difícil situación internacional. Estados Unidos porque es el epicentro de la crisis financiera y Venezuela por la caída del precio del petróleo. 

Pese a que el gobierno Uribe ha pedido una bajada de las tasas de interés, el Banco de la República decidió mantener en su nivel las tasas de interés (10%), para combatir la inflación que ya alcanza el 7,87%.

México es otro de los países en los que la crisis puede afectar más de lleno. El ministro de Hacienda, Agustín Carstens reiteró que México mantendrá una política financiera sólida apoyada en la Reforma Fiscal del gobierno de Felipe Calderón. Carstens anunció que en las próximas semanas el Gobierno enviará una iniciativa de reforma sobre el sistema financiero mexicano para hacer ajustes en la supervisión y regulación.

El gobierno Alan García espera que el crecimiento económico peruano y las reformas ya introducidas sirvan para disminuir el impacto de la crisis: "Las medidas para curarnos en salud de la crisis comercial mundial de aumento de precios y de la crisis financiera con la quiebra de grandes bancos en el mundo ya se tomaron en el Perú".

Alan explicó que Perú ha decidido proteger "mejor los encajes bancarios" y contener el  "crecimiento imprudente de los créditos de consumo". Destacó que "El Perú tiene en este momento 35 mil millones de divisas con las cuales puede afrontar cualquier problema internacional en este momento, y eso lo ha explicado el presidente del Banco Central (Julio Velarde) y el ministro de Economía (Luis Valdivieso)".

En Uruguay, el nuevo ministro de Economía, Álvaro García, que sustituyó la semana pasada a Danilo Astori, ha asegurado que continuará con la política económica de su predecesor. El presidente Tabaré Vázquez, resaltó que "Uruguay está muy bien preparado y ha hecho todo lo que nosotros creíamos que había que hacer. No vemos en el horizonte inmediato la posibilidad de entrar en una crisis como la que ya hemos vivido".

En Chile el gobierno y las autoridades monetarias han enviado reiteradas señales de coordinación entre ambas instituciones para dar tranqulidad. La última fue que el ministro de hacienda, Andrés Velasco, y el presidente del Banco Central, José De Gregorio, dieron publicidad a un usual encuentro entre ambos como un gesto de coordinación en la lucha contra la crisis y contra la inflación.

De Gregorio anunció que "se basa en una política fiscal basada en reglas, en una política monetaria orientada hacia la estabilidad, la flotación cambiaria, los elevados niveles de reservas internacionales y ahorro público que hemos alcanzado, y quiero destacar de manera especial un sólido sistema financiero".

A medio camino

Brasil y Argentina mezclan ortodoxia y heterodoxia. Brasil está más cerca de la primera aunque Lula ha llegado a asegurar en un arranque entre nacionalista y "antiyanqui" que "Cuando me preguntaron sobre la crisis, yo respondí: 'pregúntenle a Bush, la crisis es de ellos y son ellos los que tendrán que resolver".

El propio Lula no ha dejado de subrayar que Brasil está fuerte para afrontar la crisis gracias a las políticas económicas (ortodoxas) de todos estos años. Lula destacó que las "reservas internacionales sagradas" de 207.000 millones de dólares son un blindaje contra la crisis. El ministro de Hacienda, Guido Mantega, anunció que aumentará el crédito local para impedir que el encarecimiento del crédito exterior afecte los planes de inversión de las empresas.

El gobierno de Cristina Kirchner se encuentra a medio camino entre la ortodoxia y el populismo. En referencia a la crisis financiera mundial, la Presidenta ha mostrado sus dos caras. Por un lado, aseguró que la crisis "va a exigir un replanteo de la lógica capitalista", ya que "el dinero no genera dinero" si está desacoplado de la producción. En ese sentido, reiteró su crítica a los "pronosticadores, evaluadores o gurúes" que, dijo, "ahora protagonizan la peor debacle" desde la crisis de 1929.

Por otro lado, la presidenta advirtió a los industriales que "un tipo de cambio demasiado alto es inconsistente con una política contra la inflación". Según informa el diario Clarín, Cristina Kirchner viaja a Estados Unidos con "una propuesta para los bonistas que quedaron fuera del canje y una oferta para renegociar gran parte de la deuda que vence el año próximo… apuntaría a generar mayor certeza sobre la capacidad de pago de la Argentina, buscando despegar al país de la crisis financiera internacional".

Cristina Kirchner emprendió ese viaje a Estados Unidos en el que el objetivo es "explicar que la Argentina está soportando bien la crisis y que está preparada para afrontar lo que viene, señaló a La Nación una fuente oficial". 

Los heterodoxos 

Otros gobiernos ha decidido por el contrario dar la espalda a la crisis y encarar el futuro como si nada pasará. El caso más evidente es el de Rafael Correa en Ecuador. Correa, minimizó los efectos de la crisis financiera que atraviesa Estados Unidos: "¡A mí qué me importa la crisis de EE.UU… !¡Qué nos interesa de lo que pase afuera¡ . Ojalá llegue el rato en que EE.UU. se esté preocupando por lo que pase en Ecuador…".

Correa dijo que la "Crisis de hace tres días y ya quieren que estemos blindados. Hay que ver si nos afecta o no, pero así es la ridiculez de estas élites que quieren escandalizar con todo".

Correa se ha negado a recortar el gasto y eso es lo que le costó el puesto a Vilma Salgado la semana pasada: "Ya no coman cuento compañeritos, nos baja el precio del petróleo, bajan los ingresos fiscales, yo dejo de pagar la deuda externa, pero no dejaré de pagar la deuda social…".

Venezuela está siendo golpeada por la caída del precio del petróleo. El crudo venezolano pasó de 127 dólares el barril a mediados de julio, a 83 el pasado viernes. Esta semana el propio gobierno admitió que el gasto público podría haber llegado a su límite.

Hugo Chávez anunció que aunque  "tenemos que tomar todas las medidas para que no nos vaya a afectar y una de ellas es ahorrar, gastar lo necesario. No se trata de frenar ningún proyecto, pero gastando sólo lo necesario''. 

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