Brasil: Lula presta apoyo logístico y humanitario a Morales ante la crisis
Infolatam
Brasilia, 18 de septiembre de 2008
Además de acordar una acción conjunta contra los grupos armados, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que su país le venderá camiones a Bolivia y reprimirá el tránsito de hombres armados en la frontera común para ayudar al Gobierno de Evo Morales a combatir las protestas violentas que enfrenta.
Las claves
- Lula: "Brasil necesita hacer un esfuerzo muy grande, porque tenemos más de 3.000 kilómetros de frontera con Bolivia y queremos que esté en paz".
- Entre 100 y 200 bolivianos que han cruzado la frontera huyendo de las protestas contra el presidente Morales.
El efecto gaseoso de Bolivia en Brasil
“…el carácter naturalmente dubitativo y contemporizador de Lula, con tendencia a procrastinar las decisiones, se verá agudizado por la diferencia de visiones entre un sector del Itamaraty y de la asesoría presidencial en política exterior, proclive a apoyar a Morales hasta donde sea necesario por afinidad ideológica, incluso asumiendo los costes económicos, y otro sector más pragmático que calcula el impacto de más cortes de gas y la dificultad de reducir en el corto y medio plazo la dependencia enérgetica brasileña de Bolivia. …. Si la prioridad declarada de la política exterior brasileña es el MERCOSUR, si Bolivia es estado asociado, si Brasil ostenta la presidencia pro-tempore del bloque en el segundo semestre de 2008 y si existen precedentes de invocación de la clausula democrática ¿cuál sería entonces el motivo que explicaría la inoperancia diplomática brasileña para articular una respuesta al conflicto boliviano en el seno del MERCOSUR y preferir dejarse llevar pasivamente, o siendo benévolos con renuencia, a la Cumbre de UNASUR en Santiago de Chile?”.
"Evo Morales lo que nos pidió fue que le vendiéramos camiones para sus tropas. Vamos a tratar de ver si la industria automovilística brasileña pude producir, con cierta rapidez, algunos camiones para Bolivia", afirmó Lula.
Señaló que su colega boliviano "también pidió una acción conjunta en la frontera, para evitar el tránsito de personas, de gente con armas", así como el contrabando y el narcotráfico. El mandatario brasileño aseguró, en ese contexto, que su ministro de Justicia, Tarso Genro, le informó que la Policía Federal ya está actuando en ese sentido en la frontera. "Brasil necesita hacer un esfuerzo muy grande, porque tenemos más de 3.000 kilómetros de frontera con Bolivia y queremos que esté en paz, porque Bolivia podrá crecer en paz y no en guerra", declaró el jefe de Estado.
"Ni pensar en injerencia brasileña en Bolivia, mucho menos tropas", afirmó al aclarar que la ayuda ofrecida no puede ser interpretada como una intromisión de Brasil. "Si fuese así (una interferencia) nadie podría venderle nada (camiones) a nadie. Se trata de una relación comercial", agregó e indicó que tan solo pretende atender una petición del país vecino.
Morales ya había dicho que en el encuentro que tuvieron en la reunión de los países de la Unasur el pasado lunes en Santiago Lula se comprometió a ayudar a Bolivia a desarmar los grupos armados opositores que promovieron en los últimos días violentas protestas en el departamento de Pando, fronterizo con Brasil.
Además el Gobierno brasileño y las autoridades del estado de Acre informaron de que asistirán a entre 100 y 200 bolivianos que han cruzado la frontera huyendo de las protestas contra el presidente Evo Morales. Carlos Alberto Bernardo, portavoz del gobierno regional de Acre, estado fronterizo con Bolivia, explicó que la situación es delicada en los municipios de Brasilea y Epitaciolandia, en los que se han concentrado los ciudadanos bolivianos, en su mayoría procedentes del departamento de Pando, donde rige el estado de sitio.
Bernardo dijo que desde Río Branco, capital de Acre, han sido enviados médicos, alimentos y ropa hacia esas ciudades limítrofes con Bolivia, situadas a unos 150 kilómetros. Además, han sido habilitados algunos predios públicos, a fin de ofrecerle abrigo a los refugiados. El portavoz indicó que algunas de las personas que llegaron a suelo brasileño presentaban heridas de distinta consideración, pero ninguna de ellas estaba en estado grave, dijeron fuentes oficiales.

























