Bolivia: diálogo avanza y se producen las primeras detenciones en Pando
Infolatam
La Paz, 16 de septiembre de 2008
El Gobierno de Evo Morales y sus opositores avanzaban en el diálogo para pacificar Bolivia. Las Fuerzas Armadas detuvieron en Pando a diez supuestos implicados en el choque civil que causó al menos 30 muertes y llevó a dictar el estado de sitio en esa región. Al mismo tiempo en Chile se reunía el UNASUR para pedir, entre otras cosas, el cese de la violencia en Bolivia.
Las claves
- El presidente aún no ha participado en los dos encuentros entre su Gobierno y los opositores.
- Gobierno y oposición discutirán el Impuesto de Hidrocarburos y la compatibilización del régimen autonómico con el proyecto constitucional de Morales.
- El Gobierno indicó que son 15 los muertos "identificados y confirmados" en los violentos enfrentamientos de Pando, que además han causado 37 heridos y 106 desaparecidos.
La segunda reunión entre el vicepresidente, Álvaro García Linera, y el representante de los prefectos (gobernadores) opositores, el tarijeño Mario Cossío, concluyó con expectativas optimistas, ya que ambas partes trabajan en un documento para sentar las bases de la negociación. Está previsto que se retomen las conversaciones para cerrar este primer preacuerdo, que daría paso a la auténtica negociación sobre los temas que enfrentan al presidente Morales con los líderes autonomistas de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca.
Los principales temas de debate serían la distribución territorial de las rentas petroleras procedentes del Impuesto de Hidrocarburos (IDH) y la compatibilización del régimen autonómico que reivindican esas regiones con el proyecto constitucional que impulsa Morales. El presidente aún no ha participado en los dos encuentros entre su Gobierno y los opositores, pero se prevé que lo haga cuando se cierre el preacuerdo.
Mientras tanto, la norteña y amazónica región de Pando, escenario de los episodios más violentos de los últimos días, ha llegado a su tercera jornada bajo el estado de sitio. En Cobija, la capital de este aislado departamento, el Ejército detuvo ayer a diez personas presuntamente relacionadas con los actos violentos desatados el pasado jueves en la localidad cercana de Porvenir, donde hubo al menos 30 muertos.
En cumplimiento del estado de sitio, el Ejército decomisó a civiles armas de fuego y municiones, en algunos casos procedentes de las Fuerzas Armadas, que podrían haber sido adquiridas de forma ilegal, dijo a los medios el general Walter Panozo, comandante del Comando de Emergencia en Pando. Panozo aseguró que la población ha colaborado con los militares para identificar a personas supuestamente relacionadas con la ola de violencia y añadió que el Ejército ha intensificado las patrullas para lograr la pacificación total de Cobija.
La Prefectura de Pando denunció además que los soldados hicieron explotar una granada y dispararon ráfagas en la vivienda de la presidenta del Comité Cívico departamental, la opositora Ana Melena, donde hubo serios destrozos, según mostró un canal de televisión.
Gobierno y oposición se responsabilizan mutuamente de la violencia en Pando, cuyas consecuencias aún no se conocen con exactitud porque se teme el hallazgo de más cadáveres en las zonas cercanas al lugar del enfrentamiento.

























