Bolivia: detención del prefecto de Pando deja en suspenso las negociaciones
Infolatam
La Paz, 17 de septiembre de 2008
El Ejército de Bolivia detuvo ayer al prefecto de Pando, el opositor Leopoldo Fernández, por desacato al estado de sitio, una noticia que provocó la interrupción de las negociaciones entre el Gobierno de Evo Morales y sus opositores para concretar un proceso de diálogo.
Las claves
- El Comité Cívico de Santa Cruz exigió la puesta en libertad del prefecto.
- El representante de los prefectos autonomistas, Mario Cossío, afirmó que el "diálogo agoniza, pero aún no ha muerto".
- El Ejecutivo de Evo Morales ha pedido 30 años de prisión para el prefecto pandino por instigar la violencia entre civiles.
Doble triunfo
La culminación del proceso de primarias arrojó dos espléndidos resultados, de un lado le dio al país el candidato, Henrique Capriles Radonski, que tendrá la enorme responsabilidad de conducir la campaña electoral contra Hugo Chávez y derrotarlo y, del otro lado, la descomunal participación popular en el proceso de primarias, que no tiene ningún precedente en Venezuela. (Tal Cual. Venezuela)
En el cuarto día del estado de sitio decretado en Pando, los militares ocuparon en su capital, Cobija, la sede de la Prefectura (Gobernación) y aprehendieron a su titular, que no se resistió a la detención y que fue embarcado en un avión. En las próximas 48 horas un mando militar podría ponerse a cargo de la Prefectura y de la administración departamental de Pando, dijo al canal Unitel el senador opositor Paulo Bravo, que acompañó a Fernández hasta el aeropuerto de Cobija.
Bravo explicó que el propio ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, que se encuentra en Pando desde que se declaró el estado de sitio, ha comunicado "en forma muy clara" esta posibilidad. La detención de Fernández se produce después de que la Fiscalía General de Bolivia formulara una acusación de "genocidio" contra el prefecto y contra otros dos altos líderes políticos contrarios a Fernández, uno de ellos afín al Gobierno de Morales.
Sin embargo, el fiscal general de la República, Mario Uribe, aseguró a radio Erbol que él no ordenó esta detención y que fue "de absoluta responsabilidad de las autoridades que tomaron esa decisión". El Ejecutivo de Evo Morales ha pedido 30 años de prisión para el prefecto pandino por instigar el violento enfrentamiento armado entre civiles ocurrido el 11 de septiembre en la zona de la localidad de Porvenir, donde al menos 15 personas murieron y más de cien se encuentran desaparecidas.
El Gobierno explicó que la detención de Fernández obedece a que ha incurrido en desacato al estado de sitio y defendió la constitucionalidad de la decisión. La captura del gobernador pandino provocó la interrupción de las reuniones que mantiene el Ejecutivo con sus opositores regionales para concretar un proceso de diálogo que permita resolver la conflictiva situación que vive Bolivia.
Desde el pasado sábado, el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, y el representante de los autonomistas, el prefecto de Tarija, Mario Cossío, intentan consensuar un documento de preacuerdo que siente las bases de la eventual negociación entre las partes políticas en conflicto. Pero al conocer la noticia de la aprehensión de su colega, Cossió abandonó el Palacio de Gobierno de La Paz. Roberto Ruiz, un senador tarijeño que ha asistido con Cossío a las reuniones, confirmó a Efe que el proceso ha quedado "suspendido, aunque no roto".

























