Una valija muy molesta en un mal momento

La Nación
Buenos Aires, 14 de septiembre de 2008
Por Joaquín Morales Solá

“Quizá sólo el azar convirtió a Cristina Kirchner en una aliada contemporánea de aquellos dos presidentes que echaron a los embajadores norteamericanos de sus países el mismo día en que ella se despachó contra Washington… Cristina, Chávez y Evo quedaron en un mismo lote de presidentes impetuosos e imprevisibles. El gobierno argentino perdió el tiempo, además, en esconder sus descréditos creando escándalos innecesarios mientras la vecina Bolivia se hunde en la eventual tragedia de una guerra civil”.(La Nación. Argentina)

"…Néstor como Cristina Kirchner eligieron otra clase de alianzas internacionales, aunque la más sólida de todas ha sido, sin duda, la que trabaron con Hugo Chávez en Venezuela. Cristina Kirchner intentó en los últimos días un acercamiento más estrecho con el pujante Brasil de Lula, quizá para moderar aquella imagen de una intensa pasión política por el chavismo. Brasil es, en efecto, un buen socio en el mundo de hoy, pero la historia se impuso otra vez y de nuevo los Kirchner ataron su suerte al pirómano líder venezolano.

Una pregunta resulta inevitable: ¿están expresando los Kirchner a la mayoría de la sociedad argentina cuando aparecen en un arco de coincidencias con Chávez y con Evo Morales? Sin duda que no. Quizá sólo el azar convirtió a Cristina Kirchner en una aliada contemporánea de aquellos dos presidentes que echaron a los embajadores norteamericanos de sus países el mismo día en que ella se despachó contra Washington. El diablo se esconde en los detalles, pero los detalles no llegan a las grandes capitales del mundo. Cristina, Chávez y Evo quedaron en un mismo lote de presidentes impetuosos e imprevisibles. El gobierno argentino perdió el tiempo, además, en esconder sus descréditos creando escándalos innecesarios mientras la vecina Bolivia se hunde en la eventual tragedia de una guerra civil.

También es cierto que el dramatismo de las decisiones de Chávez y de Evo eclipsó de algún modo la paranoica e inútil retórica del gobierno kirchnerista. No hubo aquí una reacción tan mala como la de diciembre , se limitó a describir una fuente norteamericana desde Washington. Aludía a los efectos washingtonianos del discurso que Cristina Kirchner le dedicó a Bush pocos días después de asumir. Ahora hubo un comunicado malo, pero comunicado al fin.

Después de aquellos pugilatos de diciembre, comenzaron gestiones diplomáticas para reconstruir la relación. El propio Departamento de Estado consiguió que cuatro venezolanos se declararan culpables y evitaran, de ese modo, el sonoro juicio que vendría. Pero un venezolano, tal vez el más inocente de todos, se negó a declararse culpable. Shannon le avisó también entonces al gobierno argentino que esa resistencia de un solo hombre provocaría el juicio y las consecuencias de los últimos días. Así fue…".

Extracto del artículo publicado por el diario La Nación

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