Vidal: hiperventilación en recaída

La Segunda
Santiago, 28 de agosto de 2008
Por Sergio Melnick

“…Ahora está abocado a una campaña personal (¿o será gubernamental?) contra Piñera, porque las encuestas lo favorecen. Eso es obviamente una forma de intervención electoral, simplemente, grosera. Ahí se comporta literalmente como vocero de la Concertación, no del Gobierno.” (La Segunda, Chile)

"Si hay algo que desprestigia la actividad pública en Chile son los ministros como Pancho Vidal. Nadie tiene dudas de que es una persona inteligente y hasta simpático cuando quiere…

Lo más importante, al menos para mí, es que Vidal aún no parece entender que él es un funcionario público de altísimo nivel. Trabaja para el Estado, específicamente en el Gobierno, distinción que no sabemos si la entiende con claridad. Es muy bien pagado y debiera servir a todos, sin distingos ideológicos. Su rol es de vocero del Gobierno, no de sí mismo, menos de la Concertación, y por cierto no es opinólogo, humorista o ideólogo. Todos los roles que él desempeña de manera alternativa a su antojo. El de cazurro y humorista parece que es uno de los que más le acomodan.

Si lo siguen un poco, verán que la mayor parte de las veces habla con el “yo creo”, “yo pienso”, “yo estimo”. Nunca sabemos exactamente cuándo es su propia opinión y cuándo es del Gobierno. Por de pronto habla demasiado, por lo que se equivoca a menudo. Cada vez que improvisa comete errores, a veces graves. La semana pasada, a nombre de la Presidenta, descalificó a McCain, que podría ser el Presidente de EE.UU. ¿Y si llega a ser? Qué numerazo.

…Vidal no hace esfuerzo alguno por tratar de ser objetivo y ponderado, lo que es entonces un reflejo de la voz del Gobierno. Debemos entender que la Presidenta quiere mostrar esa imagen de su gobierno, ¿o no?…

…Vidal las emprendió odiosamente contra los medios, incluso con un conductor de noticias. Los culpó de la percepción pública de la seguridad. El cojo y el empedrado. Habla de todo, como si entendiera de todo. Lo peor es que cuando habla, a menudo lo hace de manera ácida, odiosilla otras, sarcástica también, y casi siempre tratando de ser “divertido”. Descalifica sistemáticamente a diestra y siniestra a toda la oposición. Como funcionario público llegó a decir: “¿Se imaginan lo que sería un gobierno de esta derecha? Ingobernable”. No se necesitan muchos minutos para que saque a Pinochet y el gobierno militar, para tratar de descalificar a alguien, olvidándose de su propio pasado, por cierto. Ese es como su comodín cuando ya no tiene más argumentos, y vuelve a la odiosidad.

Ahora está abocado a una campaña personal (¿o será gubernamental?) contra Piñera, porque las encuestas lo favorecen. Eso es obviamente una forma de intervención electoral, simplemente, grosera. Ahí se comporta literalmente como vocero de la Concertación, no del Gobierno. No es tema público del Gobierno, creo yo, quién se instalará en La Moneda en el próximo período. Para Vidal obviamente lo es. Entonces usa todo el poder comunicacional de su cargo, incluso para hacer pronósticos políticos. En efecto, ha comparado a Piñera con el ciclista en Beijing que quiso robar cámaras y no terminó la carrera. ¿Es esa una opinión de la Presidenta, de él, de la Concertación? ¿Es ese el alcance de la vocería de Gobierno? Ciertamente que no…

(Extracto de análisis publicado en La Segunda)

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