Disparando a la cabeza

La República
Lima, 26 de agosto de 2008
Por Mirko Lauer

“… Los enemigos de García están claramente dedicados a la demolición de su imagen, y García no está muy preocupado por cuidarla. Esto porque parece pensar que el crecimiento, las obras y la publicidad de estas son cosas que hablan por sí solas”. (La República. Perú)

"Han comenzado desde la izquierda algunos pedidos de un referendo a la boliviana, para la revocatoria de Alan García. Los alegatos son variados, y están vinculados sobre todo a la protesta social y a la baja aprobación del presidente. Se da por sentado que García no obtendría la votación necesaria para quedarse en el cargo.

…en las actuales circunstancias un pedido de revocatoria no es para hacerle un upgrade a Luis Giampietri hacia el sillón de Pizarro, sino con ánimo de crear un nuevo escenario político. Algo así como una crisis institucional donde el peso de las masas movilizadas en las calles pueda ser decisivo.

Es poco probable que García esté perdiendo sueño por este tema. Pero en términos generales sí es posible imaginar a un García que se siente cada vez más arrinconado por las circunstancias, aquellas que puede manejar y aquellas que no. Su reacción a esto todavía es impredecible, pero existen algunas sospechas.

Los políticos revocatorios deben estar pensando que lo más conveniente para sus fines es irritar a García lo más posible, y luego citarlo taurinamente en las plazas de la protesta. La extrema derecha debe estar mirando con gran interés, convencida de que un García super-irritado podría presidir la vuelta a una mano dura democrático-autoritaria.

…En medio de esto venimos presenciando una suerte de guerra de la imagen, que es unilateral. Los enemigos de García están claramente dedicados a la demolición de su imagen, y García no está muy preocupado por cuidarla. Esto porque parece pensar que el crecimiento, las obras y la publicidad de estas son cosas que hablan por sí solas.

Mientras tanto es notorio que la derecha más autoritaria está dedicada a atacar a los sectores más moderados de la izquierda, lo cual les va despejando todavía más la cancha a los sectores más radicales y decididos. La liquidación del centro y la consiguiente polarización son una viejísima táctica de estos sectores. Siempre encuentran quien les colabore".

Extracto del artículo publicado por el diario La República 

- Imprimir

Comentar esta noticia