Prohibición del Supremo llega hasta el tercer grado

Folha de Sao Paulo
Sao Paulo, 21 de agosto 2008
Por Josías de Souza

“… A partir de ahora, el fichaje de parientes –o el mantenimiento de los ya efectuados — puede ser denunciado directamente en el Supremo, mediante una simple reclamación. A partir de ahora, el administrador público por lo menos tendrá que pensar diez veces antes de firmar un nombramiento”. (Blog de Josías de Souza. Brasil)

Como estaba previsto, el STF aprobó este jueves la sentencia que prohíbe la contratación de parientes en la administración pública. Vale para los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judiciario. Se aplica a las esferas federal, provincial y municipal. Según el texto, queda prohibida el nombramiento de cónyuges, compañeros o parientes hasta el tercer grado.

Se prohibe también la argucia de la “nombramiento cruzado”, cuando una autoridad contrata los parientes de la otra y viceversa. El texto de la sentencia es corto y grueso. Dice lo siguiente:

“El nombramiento de cónyuge, compañero o pariente en línea recta, colateral o por afinidad, hasta el tercer grado, inclusive, de la autoridad nomeante o de servidor de la misma persona jurídica, investido en cargo de dirección, mando o asesoramiento, para el ejercicio de cargo en comisión o de confianza, o, todavía, de función gratificada en la administración pública directa e indirecta, en cualquier de los poderes de la Unión, de los Estados, del Distrito Federal y de los municipios, comprendido el ajuste mediante designaciones recíprocas, viola la Constitución Federal.” 

Al entender del Supremo, están excluidas de la prohibición los llamados nombramientos para cargos políticos: ministros, secretarios de Estado y de los municipios. Caso sea respetada, la decisión del STF producirá una revolución en el servicio público. A partir de ahora, el fichaje de parientes –o el mantenimiento de los ya efectuados — puede ser denunciado directamente en el Supremo, mediante una simple reclamación.

A partir de ahora, el administrador público por lo menos tendrá que pensar diez veces antes de firmar un nombramiento.

- Imprimir

Comentar esta noticia