Venezuela: cementeras Lafarge y Holcim, en manos del Estado y Cemex a la espera
Infolatam
Caracas, 18 de agosto 2008
El Gobierno de Venezuela acordó hoy la compraventa de la mayoría de acciones de la cementera francesa Lafarge y de la suiza Holcim, no así las de la mexicana Cemex, anunciaron fuentes gubernamentales que aseguran una decisión en las próximas horas.
Las claves
- Lafarge: se acordó la compra del 89 por ciento de sus acciones en 552 millones de dólares
- Holcim: 267 millones de dólares por el 85 por ciento de la sociedad..
- Cemex: será expropiada por el Gobierno si hasta la próxima medianoche se mantiene el fracaso en torno a su compraventa.
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La espiral de incertidumbre, inseguridad e impunidad que viven algunas regiones es resultado de funcionarios que, por temor o corrupción, faltaron a su deber de proteger a la gente, afirmó el presidente Felipe Calderón. En la reunión nacional de procuradores de justicia, la titular de la PGR, Marisela Morales, llamó a sus homólogos a no lavarse las manos por medio de la indiferencia, ante retos en seguridad
"Arranca a partir del día de hoy una sociedad con estas dos corporaciones (Lafarge y Holcim); por supuesto, con la mayoría en manos del Estado", afirmó el vicepresidente venezolano, Andrés Carrizalez, tras la firma de los acuerdos respectivos.
En el caso de la empresa francesa, se acordó la compra del 89 por ciento de sus acciones en 552 millones de dólares, y en el de la suiza el pago de 267 millones de dólares por el 85 por ciento del paquete accionarial.
La filial venezolana de la mexicana Cemex será expropiada por el Gobierno del presidente Hugo Chávez si hasta la próxima medianoche se mantiene el fracaso en torno a su compraventa, confirmaron a los periodistas Carrizalez y el ministro de Energía y presidente de la estatal petrolera PDVSA, Rafael Ramírez.
"Todavía nos falta la negociación con Cemex, no ha sido posible llegar a un acuerdo con ellos. El plazo vence esta noche. El siguiente paso es el de la expropiación", anunció el vicepresidente. En la negociación con la cementera mexicana no se pudo llegar a un acuerdo "debido a que la cifra solicitada por Cemex es muy alta, muy por encima de los 1.300 millones de dólares", dijo Carrizalez.
"Estamos adquiriendo la misma capacidad (Holcim y Lafarge) por 819 millones de dólares", explicó el vicepresidente. De los poco más de diez millones de toneladas métricas de cemento producidas en Venezuela el año pasado, Cemex aportó alrededor de la mitad, en tanto que Lafarge y Holcim pusieron en el mercado el 50 por ciento restante, prácticamente a partes iguales, según datos empresariales.
"Cemex, lo sabe todo el país, tiene problemas ambientales, de atraso de tecnología, lo que significa que no puede ser un valor muy por encima de lo que estamos adquiriendo hoy en día", añadió el vicepresidente, quien, además, estuvo acompañado por el director de Lafarge Venezuela, Máximo Dollman,
Por su parte, el ministro de Petróleo de Venezuela y director de PDVSA, Rafael Ramírez, calificó de "negociación exitosa" el acuerdo y resaltó la "transparencia" del proceso. Ramírez destacó que "Holcim y Lafarge, las dos empresas más importantes del sector cementero mundial, hayan decidido mantener su participación en un esquema integrado de operación bajo control del Estado venezolano".
"Lamentablemente, a este momento, no ha sido posible tener una negociación similar con Cemex, por lo que a las doce de la noche (local) se hará un control operacional de sus instalaciones" si antes no se produce un acuerdo, agregó.
En caso de concretarse la nacionalización de Cemex en la medianoche de hoy, y tras la adquisición mayoritaria de Holcim y Lafargue, el Estado venezolano pasaría a controlar el 98 por ciento de la industria cementera nacional.
El mandatario venezolano, Hugo Chávez, sostuvo este domingo, en su programa televisivo "Aló Presidente", que decidió nacionalizar las industrias productoras de cemento "para lanzar con fuerza el plan de construcción de viviendas en el país". El jefe del Estado se ha quejado reiteradamente de que los planes oficiales de construcción de viviendas se ven retrasados debido al déficit de cemento en el país, supuestamente derivado de que las cementeras exportan la mayoría de su producción.


























