Paraguay: Lugo comienza su presidencia a la sombra de Chávez
Infolatam
Asunción, 17 de agosto 2008
Fernando Lugo, nuevo presidente de Paraguay tras asumir el cargo el pasado viernes con un enérgico “sí, juro”, se comprometió a gobernar este país durante los próximos cinco años al frente de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC). Los primeros actos del presidente Lugo estuvieron marcados por la presencia y protagonismo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Las claves
- Lugo retomó reclamaciones a Argentina y Brasil sobre la electricidad.
- Lugo y Chávez firmaron acuerdos en energía, educación, comunicación y tecnología.
- Venezuela desgravará aranceles de un total de 214 productos uruguayos.
El gobierno Lugo, herido antes de nacer
(Especial para Infolatam, por Rogelio Núñez).- Fernando Lugo encabeza una alianza que apartó del poder en Paraguay al Partido Colorado tras más de 60 años en el poder. Esa coalición es como el aceite y el agua. Pueden estar juntos pero no se mezclan.Se unieron contra el común enemigo (el partido colorado) pero ahora, cuando deben gobernar, han salido a la luz las diferencias que les separan. La más evidente: Lugo es un exobispo vinculado ideológicamente a la Teología de la Liberación; su vicepresidente, y principal aiado, Federico Franco, líder del Partido Liberal Radical Auténtico, se ha declarado admirador de José María Aznar.
"Hoy termina la historia de un Paraguay, un Paraguay con fama de corrupción", expresó después en su discurso de investidura. Las nuevas autoridades, siguió, "serán implacables con los ladrones de su pueblo".
Lugo, de 57 años, se emocionó varias veces durante su alocución, seguida en la explanada del Congreso por una multitud encabezada por un centenar de delegaciones oficiales, en las que figuraban los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Honduras, Taiwán, Uruguay y Venezuela, y el príncipe Felipe, heredero de la Corona de España.
El falamante presidente compareció con una camisa típica paraguaya, similar a la que habitualmente usa el mandatario de Ecuador, Rafael Correa, pantalón gris y sandalias, calzado que ha empleado en casi todos sus actos públicos, y lució una banda presidencial bordada por monjas de claustro de una localidad ecuatoriana donde sirvió como misionero entre 1977 y 1982.
"Un signo de este tiempo nuevo será la austeridad. Pondremos especial énfasis en el control de los bienes públicos evitando la eternización del despilfarro", aseveró el presidente. Añadió que entre las tareas de su Gobierno, que asumió también hoy sus funciones, se impone el reto de "derrotar el secretismo estatal y hacer que los instituciones rindan cuentas" y recordó que como pastor de la Iglesia optó "por aquellos que están expuestos a la exclusión y la miseria".
En su primer discurso oficial retomó los reclamos de su país a Argentina y Brasil sobre los precios de la electricidad: "obedientes al mandato acudiremos ante nuestros pares en el afán de encontrar que estas 'causas nacionales' se transformen en 'causas binacionales' refiriéndose al aprovechamiento conjunto de las hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, con Brasil y Argentina, respectivamente.
Tras la ceremonia, que fue abierta por la entonación del himno nacional en guaraní y en castellano, y saludado con 21 salvas de cañón, Lugo se trasladó al Palacio de Gobierno y desde allí en un jeep militar a la Catedral Metropolitana para el tedéum. Del oficio religioso, el presidente y los gobernantes extranjeros se trasladaron a la sede del Gobierno para el tradicional saludo, antes de la parada militar que tuvo lugar frente a ese recinto, en el casco antiguo de la capital.
Los actos se cerraron con el almuerzo ofrecido por Lugo en la residencia presidencial de "Mburuvichá Róga" a las delegaciones extranjeras, tras lo cual seguirá una fiesta popular en los jardines del Palacio de Gobierno, con la participación de artistas de varios países.


























