Colombia en el sexto año de la era Uribe
Infolatam
Bogotá, 7 de agosto de 2008
Álvaro Uribe cumple hoy seis años como Presidente de Colombia y lo hace en la cumbre de su popularidad (más del 80% de aprobación) y con su principal enemigo, las Farc, muy debilidatas. Uribe afronta sus dos últimos años de presidencia con la situación económica como principal preocupación y con la incógnita de si se presentará o no a la reelección.Ver tambien:La nueva dimensión del conflicto colombianoUribe y Chávez, entre el amor y el odioJuan Manuel Santos, la bestia negra de las Farc y el heredero de Uribe
Las claves
- Los uribistas apoyan la reeleción de Uribe. Juan Manuel Santos se perfila como sucesor de Uribe.
- El reto de Uribe hasta 2010 será luchar contra la inflación e impulsar la reforma política y judicial.
El primer éxito de Álvaro Uribe en estos seis años ha sido el de hacer realidad su lema de campaña en 2002: la Política de Seguridad Democrática. Un proyecto que no sólo ha dejado a las Farc al borde de la derrota sino que ha convertido a la Colombia insegura de antaño en un recuerdo. El combate a la delincuencia ha tenido éxitos como evidencian las cifras: los homicidios han descendido en un 9,8% en el último año o que los robos lo hayan hecho en un 32% y el secuestro en un 27,1%.
Además, el gobierno ha desarticulado a los principales cárteles que trataban de reconstruir estructuras como las que poseyeron los de Cali y Medellín en los años 80 y 90. Diego León Montoya, alias ‘Don Diego', uno de los líderes del cartel del norte del Valle, fue capturado en 2007 y están prácticamente desmanteladas las bandas ‘Los Machos' y ‘Los Rastrojos'.
Las FARC al borde de la derrota
Si entre 2002 y 2006 el Plan Colombia y el Plan Patriota arrinconaron a la guerrilla a la selva y la alejaron de los centros urbanos, en el bienio 2007-2008, y tras conseguir la reelección en 2006, han llegado los golpes más demoledores que culminaron con la espectacular liberación de Íngrid Betancourt.
La modernización del ejército y la implementación de una política de inteligencia han conducido a las Farc a vivir su peor momento desde que nació en los años 60 con la desaparición de su líder Manuel Marulanda, y de de ‘Raúl Reyes', ‘El Negro Acacio', ‘Martín Caballero' y ‘JJ'.
La política económica
La economía colombiana ha crecido en los últimos años a ritmos chinos. El Producto Interno Bruto ha registrado un inédito crecimiento durante 48 meses, pasando del 1,9% en 2002 al 7,52% en 2007, el registro más alto en 30 años. De todas formas, ese crecimiento no ha impedido que el 30% de la población siga siendo pobre y que el 11% esté en paro.
El panorama ahora ya no es tan promisorio. Álvaro Uribe se enfrenta a la desaceleración de la economía por la crisis mundial, una inflación que puede llegar al 7% y la revaluación de la moneda que dificulta las exportaciones.
La política internacional
Unos de los debes en la gestión de Uribe ha sido su política internacional. La alianza con EE.UU no le ha servido para ver aprobado el TLC con ese país. En la región, Colombia se encuentra rodeado por países abiertamente contrarios a la gestión de Uribe (el Ecuador de Rafael Correa y la Nicaragua de Daniel Ortega) y por las alternativas en la relación con la Venezuela de Hugo Chávez con quien ha pasado de estar al borde del conflicto armado en marzo de 2008 a la actual entente cordiale.
La entrada de Colombia en la "OTAN sudamericana 2 el pasado mes de julio es una manera de romper el aislamiento regional y acercarse al Brasil de Lula. De la misma manera, su colaboración en el Plan Puebla Panamá rubrica su cercanía al México de Felipe Calderón y refuerza su presencia en Centroamerica.
Las elecciones en EE.UU. son seguidas muy atentamente por Uribe ya que una victoria de Barack Obama dificultaría la aprobación del TLC y podría enfriar la alianza. Si bien no se admite, el candidato de Uribe es John McCain.
Las debilidades institucionales
La gestión de Uribe ha acentuado el presidencialismo en Colombia pues la política gira en torno al Presidente, sobre todo tras conseguir reformar la Constitución en 2005 para ser reelecto en 2006. Los partidos están muy debilitados, el Congreso deslegitimado y la pelea entre Uribe y las cortes de justicia daña la institucionalización.
Los escándalos de la ‘parapolítica' y la ‘Yidispolítica' han implicado a 50 congresistas y líderes políticos que apoyaron la reelección de Uribe, alcanzando a su primo Mario Uribe y a quien fuera director del DAS Jorge Noguera Cotes. Uribe buscará a partir de ahora impulsar un amplio paquete de reformas entre las que destaca las de la justicia y la política, pero algunos analistas temen que más que limpiar el sistema Uribe trate de asegurarse la continuidad personal o de sus aliados.
La reelección
Uribe no ha despejado aún la incógnita de si tratará de presentarse a una nueva reelección que la Constitución no contempla. El secretario del Partido de La U, Luis Guillermo Giraldo, ha logrado reunir más de 4 millones de votos para convocar un referendum y que la población apruebe esa posibilidad.
En caso de no prosperar la reelección dos nombres se perfilan como sucesores de Uribe: el Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos y el de Agricultura, Felipe Arias. Los grandes éxitos en la lucha contra las Farc de los últimos meses hacen de Santos la carta más probable.

























