Argentina: oposición y agrarios ofrecen diálogo al Gobierno
Infolatam
Buenos Aires, 17 de julio 2008
La oposición y el sector agrario llamaron al diálogo al Gobierno argentino, que acusó en silencio el golpe que le significó el rechazo del Senado al aumento de los impuestos a las exportaciones de granos con el voto de desempate del vicepresidente del país, Julio Cobos.
Las claves
- Tras la derrota el gobierno no ha hecho ningún pronunciamiento oficial.
- Balance del conflicto: cuatro huelgas, bloqueos de carreteras, movilizaciones, desabastecimiento de alimentos e insumos para la industria y millonarias pérdidas al país.
Julio Cobos, el hombre que derrotó a los Kirchner
Fuera de Argentina nadie conocía hasta hace dos días al gris vicepresidente de la República, Julio Cobos. Cualquiera habría pensado que simplemente era una figura decorativa más en el universo de Cristina Kirchner y su esposo Néstor. Pero Cobos se ha convertido en el hombre que con su voto derrotó por primera vez en cinco años al imbatido poder kirchnerista. Sin duda, no se sabe como le juzgará la historia, aunque su nombre pasará a la posteridad.
En el Ejecutivo prima un desconcierto tal que varias horas después de la decisión de la cámara alta durante la madrugada tras un largo y tenso debate. En cambio, las patronales agropecuarias recibieron con euforia el hecho de que el Parlamento no convalidara las nuevas retenciones móviles a las exportaciones de granos, que fueron el detonante de un conflicto que lleva más de cuatro meses.
"No pienso renunciar" al cargo de vicepresidente, aseguró Cobos, quien en su condición de presidente del Senado rompió el empate de 36 votos votando en contra del proyecto oficial. Desde el gobernante Partido Justicialista (PJ, peronista), el senador Miguel Pichetto calificó de "incomprensible" la actitud de Cobos por considerar que con su rechazo al esquema tributario vigente desde marzo último le hizo "un gran daño" al Ejecutivo.
Además de Cobos, que se alió al oficialismo en las elecciones presidenciales de octubre último, varios legisladores peronistas se opusieron a la ratificación de las retenciones, lo que desnudó las luchas intestinas que existen en el PJ. Mientras se espera algún pronunciamiento desde el Gobierno, fuentes oficiales confirmaron que la jefa del Estado, Cristina Fernández, viajará al noreste del país para asistir al acto de inauguración de un aeropuerto.
El presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, abogó por reanudar el diálogo con el Ejecutivo y elogió la postura del vicepresidente, además de sostener que en la votación del Senado no hubo "ni ganadores ni perdedores". Por su parte, el titular de Confederaciones Rurales Argentinas, Mario Llambías, sostuvo que llegó el turno de "buscar soluciones y un plan consensuado" para el sector.
Argentina es uno de los principales productores de alimentos a nivel mundial y en marzo último el Gobierno dispuso un aumento de los impuestos a las exportaciones de trigo, girasol, soja y maíz, medida que a comienzos de este mes fue aprobada por la Cámara de Diputados tras una ajustada votación.
El rechazo al nuevo esquema tributario derivó en cuatro huelgas comerciales, bloqueos de carreteras, movilizaciones y desabastecimiento de alimentos e insumos para la industria, además de provocar millonarias pérdidas al país.
Al mismo tiempo, provocó una abrupta caída en los niveles de popularidad de la presidenta argentina, Cristina Fernández, quien hace poco más de siete meses accedió al poder con el 46 por ciento de los votos. La líder de la opositora Coalición Cívica, Elisa Carrió, consideró que tras el revés que sufrió en el Parlamento, Fernández debe iniciar "su ciclo de gobierno".
Para Gerardo Morales, quien preside la Unión Cívica Radical (UCR), la segunda fuerza parlamentaria de Argentina y a la que perteneció Cobos hasta el 2006, "no pasa nada con la gobernabilidad" del país con la votación del vicepresidente en contra de la iniciativa oficialista, aunque ello marcó "un hito, una bisagra".
Julio Cobos es uno de los cientos de dirigentes de la UCR que aceptaron sumarse a la concertación política que convocó el entonces presidente argentino y hoy líder del PJ, Néstor Kirchner (2003-2007), esposo de Cristina Fernández.
Ocho años atrás, quien era vicepresidente del país, Carlos "Chacho" Álvarez, renunció al cargo tras mostrar públicamente sus diferencias con la forma en que el presidente Fernando de la Rúa había enfrentado un escándalo por el presunto pago de sobornos a senadores para conseguir la aprobación de una ley.


























