Los viajes al exterior como parte de la campaña presidencial

Infolatam
Santiago, 15 de julio 2008
Por Angel Soto

Angel SotoEsta semana, el candidato presidencial chileno, Sebastián Piñera, inicia una gira que lo llevará a Colombia y Ecuador en el marco de su posicionamiento en materia de relaciones internacionales. No hay que olvidar que hace poco tiempo estuvo con Alan García en Perú y en reiteradas oportunidades ha manifestado su interés y voluntad latinoamericanista tendiente a desarrollar acuerdos estratégicos y una verdadera integración en el marco de una política exterior que no sólo debiera estar marcada por las relaciones comerciales, los conflictos vecinales y las diferencias ideológicas, sino también por los temas sociales, culturales y de identidad que unen a los habitantes del continente. Recientemente, agregó: "Si existe la posibilidad de que sea Presidente debo tener relaciones con los demás presidentes de la región y estrechar lazos con ellos".Su viaje se inicia justo tras conocer los resultados de la última encuesta CEP que lo muestra encabezando las preferencias con un 32% de apoyo, y a poco más de un año de las próximas elecciones presidenciales se levanta con la primera opción de llegar a La Moneda, pues derrotaría en segunda vuelta a cualquiera de los candidatos que hoy se mencionan como continuistas de la coalición gobernante: Lagos, Insulza, Alvear, Frei.En Colombia, Piñera se reunirá con Uribe, con quién no solo le une una amistad, sino también su reconocimiento a la labor del mandatario colombiano. Su lucha en contra del narcotráfico y la recuperación de la seguridad ciudadana lo hacen mirar con atención su trabajo y harán que lo acompañe a presenciar un "concejo comunal", que para el chileno es un ejemplo atractivo del estilo "ejecutivo en terreno". También es interesante conocer la experiencia del plan de transporte de Bogotá, el Transmilenio, cómo fue su implementación y funcionamiento, teniendo a la vista que fue una referencia en Santiago y sin embargo ha causado uno de los principales malestares del último tiempo. Sus reuniones proseguirán con César Gaviria y Andrés Pastrana.A Quito viaja como "amigo de Ecuador". Se reunirá con distintos líderes de opinión, pero lo más esperado es el encuentro con el presidente Correa, la primera reunión con un líder de izquierda en la región. No es ningún misterio que tienen posiciones divergentes en distintas materias. Sin embargo, en el marco de la no intervención, es importante reafirmar los lazos que unen históricamente a ambos países y dar señales claras que -pese a las diferencias- se puede mirar el futuro en un trabajo común. Los viajes del presidenciable continuaran. China y Estados Unidos ya están en la agenda, dos potencias mundiales con las cuales Chile tiene amplias relaciones. Una buena oportunidad para buscar fórmulas en las que los medianos y pequeños empresarios chilenos aumenten sus beneficios gracias a los TLC.En definitiva, en estos tiempos de globalización, los viajes de los presidenciales ya son parte de su agenda de campaña. Piñera tiene que poner todos los medios para ganar terreno en un ámbito en dónde es menos conocido. Sus contrincantes, Ricardo Lagos y José Miguel Insulza premunidos de sus títulos internacionales se pasean "Urbi et Orbi".La cancillería chilena, si bien esta informada y entregó al candidato opositor un par de carpetas sobre la política exterior chilena respecto a ambos países, seguramente esta inquieta, molesta, o al menos le genera algún ruido estas visitas -tal vez más a la Presidenta que al Canciller- e instruirá a sus embajadores para que estén atentos a las actividades del presidenciable opositor. Ello porque se cree que la política exterior es de exclusiva incumbencia del Ejecutivo. En este ámbito, en una especie de diplomacia personalista, no hay espacio para las opiniones ni mucho menos para la disidencia, en una clara demostración que Chile necesita una modernización y una democratización del manejo de las relaciones exteriores.Los viajes al extranjero quizás no suman votos directos, sin embargo generan opinión y posicionamiento, pero lo que sí es claro, es que independiente de quién sea el candidato, ya son parte de la campaña presidencial.

Angel Soto

Esta semana, el candidato presidencial chileno, Sebastián Piñera, inicia una gira que lo llevará a Colombia y Ecuador en el marco de su posicionamiento en materia de relaciones internacionales. No hay que olvidar que hace poco tiempo estuvo con Alan García en Perú y en reiteradas oportunidades ha manifestado su interés y voluntad latinoamericanista tendiente a desarrollar acuerdos estratégicos y una verdadera integración en el marco de una política exterior que no sólo debiera estar marcada por las relaciones comerciales, los conflictos vecinales y las diferencias ideológicas, sino también por los temas sociales, culturales y de identidad que unen a los habitantes del continente. Recientemente, agregó: "Si existe la posibilidad de que sea Presidente debo tener relaciones con los demás presidentes de la región y estrechar lazos con ellos".
Su viaje se inicia justo tras conocer los resultados de la última encuesta CEP que lo muestra encabezando las preferencias con un 32% de apoyo, y a poco más de un año de las próximas elecciones presidenciales se levanta con la primera opción de llegar a La Moneda, pues derrotaría en segunda vuelta a cualquiera de los candidatos que hoy se mencionan como continuistas de la coalición gobernante: Lagos, Insulza, Alvear, Frei.
En Colombia, Piñera se reunirá con Uribe, con quién no solo le une una amistad, sino también su reconocimiento a la labor del mandatario colombiano. Su lucha en contra del narcotráfico y la recuperación de la seguridad ciudadana lo hacen mirar con atención su trabajo y harán que lo acompañe a presenciar un "concejo comunal", que para el chileno es un ejemplo atractivo del estilo "ejecutivo en terreno". También es interesante conocer la experiencia del plan de transporte de Bogotá, el Transmilenio, cómo fue su implementación y funcionamiento, teniendo a la vista que fue una referencia en Santiago y sin embargo ha causado uno de los principales malestares del último tiempo. Sus reuniones proseguirán con César Gaviria y Andrés Pastrana.
A Quito viaja como "amigo de Ecuador". Se reunirá con distintos líderes de opinión, pero lo más esperado es el encuentro con el presidente Correa, la primera reunión con un líder de izquierda en la región. No es ningún misterio que tienen posiciones divergentes en distintas materias. Sin embargo, en el marco de la no intervención, es importante reafirmar los lazos que unen históricamente a ambos países y dar señales claras que -pese a las diferencias- se puede mirar el futuro en un trabajo común.
Los viajes del presidenciable continuaran. China y Estados Unidos ya están en la agenda, dos potencias mundiales con las cuales Chile tiene amplias relaciones. Una buena oportunidad para buscar fórmulas en las que los medianos y pequeños empresarios chilenos aumenten sus beneficios gracias a los TLC.
En definitiva, en estos tiempos de globalización, los viajes de los presidenciales ya son parte de su agenda de campaña. Piñera tiene que poner todos los medios para ganar terreno en un ámbito en dónde es menos conocido. Sus contrincantes, Ricardo Lagos y José Miguel Insulza premunidos de sus títulos internacionales se pasean "Urbi et Orbi".
La cancillería chilena, si bien esta informada y entregó al candidato opositor un par de carpetas sobre la política exterior chilena respecto a ambos países, seguramente esta inquieta, molesta, o al menos le genera algún ruido estas visitas -tal vez más a la Presidenta que al Canciller- e instruirá a sus embajadores para que estén atentos a las actividades del presidenciable opositor. Ello porque se cree que la política exterior es de exclusiva incumbencia del Ejecutivo. En este ámbito, en una especie de diplomacia personalista, no hay espacio para las opiniones ni mucho menos para la disidencia, en una clara demostración que Chile necesita una modernización y una democratización del manejo de las relaciones exteriores.
Los viajes al extranjero quizás no suman votos directos, sin embargo generan opinión y posicionamiento, pero lo que sí es claro, es que independiente de quién sea el candidato, ya son parte de la campaña presidencial.

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