El 10 que sigue al 9

Perú 21
Lima, 10 de julio de 2008
Por Augusto Alvarez Rodrich

“Nos parece que la respuesta correcta al paro por parte del Gobierno provino del propio presidente Alan García, quien ayer mismo señaló que, sin triunfalismos ni derrotismos, lo sucedido durante la paralización expresa una voluntad democrática de no detener el país, pero sin dejar de reconocer la preocupación por los problemas que sufre la mayor parte de las familias peruanas”. (Perú 21. Perú)

"…No se puede decir que el paro fue un fracaso total, pero, sin duda, estuvo muy lejos de la expectativa que tenían sus organizadores. Y, también, muy distante del escenario ófrico que pintaban el Gobierno y sus allegados, el cual ni siquiera se vislumbró.

El Gobierno cometería un grave error si creyera que este paro flojón fue consecuencia de su estrategia de los últimos días, incluyendo su lamentable 'vladi-spot', lo cual fue insinuado ayer, con audacia arrogante, por uno de sus voceros parlamentarios.

Nos parece que la respuesta correcta al paro por parte del Gobierno provino del propio presidente Alan García, quien ayer mismo señaló que, sin triunfalismos ni derrotismos, lo sucedido durante la paralización expresa una voluntad democrática de no detener el país, pero sin dejar de reconocer la preocupación por los problemas que sufre la mayor parte de las familias peruanas.

Se trata de un comentario inusualmente carente de la arrogancia y de la soberbia que ha estado transmitiendo el jefe de Estado en las últimas semanas, y que dañan, para empezar, a su propia posición política. Ese no fue, sin embargo, el tono de algunos ayayeros presidenciales que anoche mismo se aventaron con el triunfalismo del que anda en busca de una prebenda burocrática.

El resultado del paro es, junto con otros factores, una expresión de la escasa capacidad de representación del sindicalismo nacional. Pero este es un problema compartido por todo el sector político peruano, incluyendo presidentes, ministros y parlamentarios, entre muchos otros.

Para superarlo se necesita tender puentes con el fin de mejorar sustantivamente la efectividad de las políticas públicas, y esto requiere menos arrogancia. De todos".

Extracto del artículo publicado por Perú 21

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