Chuquisaca: el triunfo de una mujer quechua de pollera o una nueva pieza en la revuelta contra Evo Morales

Infolatam
Madrid, 30 de junio 2008
Por Carlos Malamud

(Especial para Infolatam).-
“… Vemos a una mujer, indígena, de origen quechua y trabajadora, en la primera línea de la oposición al proyecto populista de Evo Morales y de Álvaro García Linera. No es, en ningún caso, el triunfo de un oligarca, blanco y racista, pro occidental y anti indígena, no es el triunfo de los malos contra los buenos, sino todo lo contrario. Se trata de un dato no menor que puede ser difícil de explicar para los fervientes defensores del comunitarismo indígena y de los derechos legítimos de los “pueblos originarios”.

La biografía

Biografía de Savina Cuéllar Leaños

La indígena quechua Savina Cuéllar Leaños, de 45 años, viuda, vendedora de ropa de segunda mano y hasta no hace mucho analfabeta, se presentó a la prefectura del departamento boliviano de Chuquisaca y terminó arrasando en los barrios más blancos de Sucre y perdiendo en la Chuquisaca profunda, donde sus hermanos prefirieron al candidato de Evo Morales.

La decisión de Evo Morales de negarse a discutir el problema de la capitalidad de la república en la Asamblea Constituyente le sigue pasando factura al gobierno y al MAS (Movimiento al Socialismo), el heterogéneo complejo político (partidos, sindicatos, movimientos sociales) que apoya la gestión del presidente. Esa medida fue bien recibida en La Paz y El Alto, pero provocó en su día un verdadero movimiento sísmico en el departamento de Chuquisaca, que defendía la histórica capitalidad de Sucre. Entre las víctima se cuenta el antiguo prefecto (gobernador), el oficialista David Sánchez, que debió huir al Perú tras los violentos movimientos de protesta que afectaron a la capital departamental.

La última cuenta cobrada por la polémica decisión de no discutir ni negociar el problema de la capital fue la derrota del candidato oficialista, Wálter Valda en las elecciones anticipadas para cubrir el cargo del prefecto huido. En la lid se alzó triunfadora Savina Cuéllar, la representante de la polifacética y amplia Alianza del Comité Interinstitucional (ACI), integrada por Podemos, MNR, MBL, UN, MPC, Universidad Francisco Xavier, Concejo Municipal, Comité Cívico, Alcaldía y otras instituciones y fuerzas políticas que respaldaron la demanda de la capitalidad plena para Sucre.

Según un conteo rápido, ya que todavía no hay cifras oficiales, Cuellar habría obtenido el 55,5% de los votos, frente al 40,5% de Valda (57,3 frente a 39,4 en otra estimación). El gobierno ha aceptado el resultado, aunque intentó rebajar el impacto del daño causado por la derrota señalando que según esas mismas cifras su candidato se había impuesto en los distritos rurales, pese a haber perdido en la capital departamental. En palabras de un parlamentario del MAS "De ninguna manera nos consideramos perdedores porque se obtuvo un buen resultado, pese a que en muchas zonas de Sucre el MAS no ha podido levantar banderas y en muchos casos por temor de los vecinos y militantes". Según los datos preliminares Valda se impuso en siete provincias (distritos del departamento) y Cuellar en tres. Si en las zonas rurales Valda habría obtenido el 58% de los votos, frente al 39% de Cuellar, en la capital pasó todo lo contrario, un 74,9% para Cuellar y un 21,6% para Valda.

Pero no sólo es el resultado lo que importa, aunque haya que agregarlo del mismo lado que los cuatro referéndums autonómicos celebrados hasta la fecha (Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija). Las cifras de asistencia al comicio nos revelan otros datos interesantes. En Sucre, la capital, la abstención fue de sólo el 19,4%, mientras que en la zona rural ésta aumentó al 28,3%, lo que habla del mayor estado de movilización de los contrarios al oficialismo que de los seguidores de Evo Morales, un dato que hay que tener muy en cuenta en el caso de que finalmente se termine celebrando el referéndum revocatorio del próximo agosto. Con este resultado Chuquisaca seguirá los pasos de los cuatro departamentos de la Media Luna en sus reivindicaciones autonómicas, lo que supone nuevos quebraderos de cabeza para el gobierno.

Simbólicamente la derrota del MAS es muy importante, especialmente en función de la imagen indigenista que sus seguidores quieren proyectar en el extranjero. En Chuquisaca ganó una mujer quechua de pollera, una persona que había sido elegida constituyente por el MAS y que terminó abandonando al presidente por discrepancias políticas, pero también una mujer trabajadora, de extracción humilde, que ganaba la vida vendiendo ropa usada. De este modo vemos a una mujer, indígena, de origen quechua y trabajadora, en la primera línea de la oposición al proyecto populista de Evo Morales y de Álvaro García Linera. No es, en ningún caso, el triunfo de un oligarca, blanco y racista, pro occidental y anti indígena, no es el triunfo de los malos contra los buenos, sino todo lo contrario. Se trata de un dato no menor que puede ser difícil de explicar para los fervientes defensores del comunitarismo indígena y de los derechos legítimos de los "pueblos originarios".

Es obvio que no soplan buenos vientos para los dirigentes nacionalistas populistas de América Latina, comenzando por los malos resultados electorales de Evo Morales. Hugo Chávez perdió el referéndum constitucional de diciembre pasado y afronta con creciente nerviosismo las elecciones municipales y regionales del próximo noviembre. Rafael Correa ve como las encuestas para el referéndum constitucional de septiembre ya no le son tan favorables, se pone nervioso y sacrifica la cabeza del presidente de la Asamblea Constituyente. Daniel Ortega enfrenta una creciente rebelión ciudadana tras la decisión del Consejo Supremo Electoral de despojar de su existencia legal al Movimiento Renovador Sandinista y al Partido Conservador. Y Cristina Kirchner, y su marido Néstor, ven azorados como tras cinco años de gobernar el país como si fuera su finca particular los problemas afluyen por todas partes y el Partido Justicialista (Peronista) manifiesta serias contradicciones internas. Si bien esto no es el comienzo ni el final de nada, lo cierto es que si a estos temblores políticos le sumamos una coyuntura económica menos favorable que la anterior podemos intuir en el horizonte regional próximo movimientos de gran interés.

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