Argentina: cacerolazos por todo el país contra los Kirchner
Infolatam/La Nación
16 de junio 2008
Decenas de miles de argentinos salieron esta noche a las calles de Buenos Aires y de varias ciudades del país para protagonizar un nuevo “cacerolazo” en protesta por la falta de diálogo entre el Gobierno y el sector agropecuario, enfrentados desde hace 97 días.
Las claves
- "Basta de confrontar" y "Diálogo ya" son las principales consignas de la manifestación.
Manifestantes se concentraron anoche en las principales esquinas de Buenos Aires, en rechazo a la política del Gobierno hacia el campo. Además, hay protestas en Córdoba, Rosario, Santa Fe, Posadas, Salta, Resistencia, Mar del Plata, Córdoba, Mendoza, Carmen de Patagones, Bariloche y Neuquén, entre otras ciudades.
Las protestas, que en algunos casos son de importante magnitud, impactan además por la cantidad de puntos en que se llevan a cabo. Después de hacer sonar las cacerolas, las palmas y las bocinas de los automóviles, cientos de vecinos decidieron marchar desde sus barrios en dirección al obelisco porteño.
Los manifestantes salieron a las calles con banderas y haciendo sonar cacerolas y otros objetos en varios barrios porteños para expresar su repudio a la política de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y en respaldo a los reclamos rurales, durante el segundo día de la cuarta huelga del sector desde que comenzó el conflicto con el gobierno en marzo pasado.
Numerosos vecinos se movilizaron desde los balcones aplaudiendo y los automovilistas acompañan con bocinazos. Inclusive, en la puerta de la Quinta Presidencial de Olivos, cientos de personas rodearon la residencia, cacerola en mano, para manifestar su repudio a la política oficial en el conflicto con el campo
A lo largo de la jornada, la convocatoria a los "cacerolazos" se replicó a través de mensajes de texto transmitidos por teléfonos celulares o cadenas de correos electrónicos, donde también se fomentó la realización de un apagón por 15 minutos "para pedir un basta Cristina" a partir de las 20.

























