El embate del segundo tercio

Perú 21
Lima, 7 de junio de 2008
Por Augusto Alvarez Rodrich

“… Aún está por verse si Flores, Humala y Toledo tendrán éxito en su esfuerzo por perfilarse como fuerzas reales de oposición, pero lo cierto es que el escenario político relativamente cómodo que tuvo el presidente García durante el primer tercio de su administración va a cambiar”. (Peru 21. Perú)

"Cuando al presidente Alan García le preguntaron, hace un mes, "quién es más oposición", Lourdes Flores, Ollanta Humala o Alejandro Toledo, su respuesta fue de un ninguneo olímpico: "El Perú debe tener una oposición. Lo que es impresionante es que no hay hombres políticos en la oposición, sino periodistas en la oposición".

Ahora, los ninguneados han decidido salir del letargo que el propio presidente les critica y que -salvo apariciones esporádicas- ha caracterizado su desempeño, con el fin de medir fuerzas con el jefe de Estado.

Toledo enfiló baterías hace una semana al no darle credibilidad a las cifras de reducción de pobreza. No le fue bien, pues hasta su ex premier Pedro Pablo Kuczynski lo dejó 'off-side' en este asunto, pero si algo no le falta es terquedad y persistencia. Ya volverá a la carga 'frontalmente' desde otro frente temático.

Por su parte, Flores salió a la cancha esta semana con su evaluación del primer bienio aprista, y le fue bien. Puso temas en agenda e inició lo que parece ser su nuevo posicionamiento de los años que vienen y, comprensiblemente, en la próxima elección: ocupar el espacio de centro, a la izquierda de AGP.

Humala ha sido el que ha estado más activo en la brega política, y la semana pasada trató de alcanzar protagonismo con la ley de utilidades. Parece dispuesto a jugar fuerte: el viernes propuso modificar las disposiciones constitucionales sobre vacancia presidencial.

Habrá que ver cómo se ubica, dentro de este escenario, el alcalde Luis Castañeda, aunque lo más probable es que seguirá apegado a lo que parece ser su lema: 'obras y no palabras'.

Aún está por verse si Flores, Humala y Toledo tendrán éxito en su esfuerzo por perfilarse como fuerzas reales de oposición, pero lo cierto es que el escenario político relativamente cómodo que tuvo el presidente García durante el primer tercio de su administración va a cambiar.

Esto puede no ser necesariamente una mala noticia para el gobierno. Pues así como recibirá más munición, pronto aparecerán las pugnas entre todos los sectores de la oposición que, como se ve, es fragmentada y variopinta. En cualquier caso, el panorama se viene más movido y entretenido".

 

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