Por qué Lagos va a ser el candidato de la Concertación
Poder
Nueva York 5 de junio 2008
Por Patricio Navia
“… Si no sube rápidamente en las encuestas, Insulza no tendrá chance alguna frente a Lagos. Y si no se baja del tren de la OEA para subirse a la micro de la campaña, Insulza se va quedar fuera antes de que siquiera formalice sus intenciones. Lagos ya anunció su intención. Se comporta como candidato en campaña. Además ya logró imponer reglas del juego favorables a su propia candidatura. (Blog de Patricio Navia/Revista Poder)
"… A sabiendas de su popularidad, el propio Lagos echó a andar la carrera presidencial cuando anunció que, dada su condición de ex Presidente, no estaba disponible para primarias en la Concertación. Esto es, se atribuyó una condición impropia de un demócrata. Como si la votación de 2000 todavía tuviera validez, Lagos unilateralmente definir las reglas del juego para la selección en la Concertación. Sorpresivamente, ninguno de sus potenciales rivales acusó el golpe. Ni la senadora DC Soledad Alvear ni el Secretario General de la OEA, el PS José Miguel Insulza, se atrevieron a contradecirlo. Aunque hubiera resultado fácil-e incluso conveniente para la salud de la democracia-ninguno llamó a entender a todos los chilenos, incluso los presidenciables, como iguales en dignidad y derechos.
La apuesta de Lagos, obviamente, es más compleja. Lo suyo fue anunciar su intención antes que los demás para posicionarse mejor en las encuestas. Si mantiene su primer lugar entre los aspirantes concertacionistas, las primarias serán innecesarias. Sin primarias, el candidato se definirá a comienzos de 2009. Con primarias, en cambio, la definición se produciría más tarde. Las primarias exigen debates y discusión de propuestas antes que la gente decida. Las campañas pueden demostrar que un candidato perdió el contacto con las aspiraciones de los chilenos o que simplemente ya no tiene la salud que exige un puesto tan estresante y demandante como la primera magistratura. Al imponer que deben ser las encuestas-y no unas primarias celebradas después de una campaña competitiva-Lagos dio el primer golpe al interior de la Concertación. Y como va corriendo primero entre los oficialistas, mientras antes se defina al candidato, mejor para Lagos.
Producto del anuncio de Lagos, Alvear e Insulza se vieron obligados a mover pieza. Lo de Alvear fue la repetición de su frustrado intento anterior. Su anuncio enfrentó una férrea oposición interna. Además, ni las encuestas, ni los dirigentes del PDC, le otorgan buenas posibilidades. Peor aún, ya que necesita alterar el statu quo, su principal factor en contra es su propia aversión al riesgo. Si en 2005 perdió la candidatura precisamente porque no se atrevió a innovar, resulta difícil que hoy Alvear tome riesgos aún mayores. Adicionalmente, Alvear parece incapaz de contradecir al Presidente Lagos. Aún cuando Lagos le dio la oportunidad de distanciarse, al anunciar públicamente su preferencia por Bachelet en 2005, la Presidenta DC ha demostrado una lealtad excesiva con el presidente. Como si la figura paternal de Lagos afectara su capacidad de desafiarlo, Alvear parece incapaz de desafiar a Lagos a primarias.
Insulza, en cambio, parece preso de una inaceptable vacilación. Si bien sus responsabilidades en la OEA hacen difícil que se venga ya como candidato, sus escaramuzas ocasionales como potencial aspirante debilitan su capacidad para ejercer adecuadamente su puesto en la OEA. Como experimentado político, Insulza sabe que los tiempos electorales son lo que son y no lo que debieran ser. De ahí que su insistencia en pedir que se retrase el inicio de la campaña presidencial resulta, además de inútil, un reflejo de su propia incapacidad para tirarse a la piscina aunque haya, por ahora, poco agua. Si no sube rápidamente en las encuestas, Insulza no tendrá chance alguna frente a Lagos. Y si no se baja del tren de la OEA para subirse a la micro de la campaña, Insulza se va quedar fuera antes de que siquiera formalice sus intenciones.
Lagos ya anunció su intención. Se comporta como candidato en campaña. Además ya logró imponer reglas del juego favorables a su propia candidatura. Es cierto que carga con una pesada mochila (Transantiago, EFE, su edad, su asociación más con el pasado, su mal genio), pero sus fortalezas son también evidentes. Por dos años recibió fuego intenso sin responder. Pese a eso, sigue encumbrado en las encuestas. Ahora que entró a hacer campaña, sus números sólo debieran mejorar. Si bien en temas electorales la última palabra se dice sólo el día que se inscriben las candidaturas, a menos que el propio Lagos opte por declinar la candidatura, resulta cada día más difícil que alguno de los otros aspirantes concertacionistas le arrebaten la nominación al septuagenario ex presidente. Mientras más se demoren sus adversarios en formalizar sus candidaturas, más se consolida Lagos como el candidato concertacionista".


























