La inflación vuelve a asustar a Lula
Folha de Sao Paulo
Sao Paulo, 12 de mayo de 2008
Por Kennedy Alencar
“El presidente sabe que la fuerza de su popularidad viene de la economía. Inflación baja es un activo político. Lula está bastante preocupado con el incremento del precio de los alimentos de consumo popular…”. (Folha de Sao Paulo. Brasil)
"EL PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento) perdió su primacía debido al riesgo de inflación y ya no tiene el primer lugar entre las preocupaciones principales del presidente Luiz Inácio Lula da Silva….
…en las últimas semanas, Lula tuvo que dar el brazo a torcer al presidente del Banco Central, Henrique Meirelles. El grupo del BC ya venía diciendo hacía tiempo que había riesgo de alza de precios y que esa amenaza no era nada despreciable. El ministro de Hacienda, Guido Mantega, rebatía la tesis del BC. Minimizaba tal riesgo…
La inflación acumulada en los últimos doce meses por el IPCA quedó arriba del 5%. EL IPCA, Índice de Precios al Consumidor Amplio, es la tasa usada como referencia en el sistema de metas de inflación. El centro de la meta es de 4,5% al año. El índice real, por lo tanto, se está alejando del centro.
Hay un margen de dos puntos porcentuales arriba o hacia abajo a fin de acomodar choques etc. Pero, en el sistema de metas de inflación, se mira en el centro. El BC actuó como de costumbre. Elevó los intereses en la última reunión del Copom (Comité de Política Monetaria). La Selic, la tasa básica de intereses de la economía, pasó de 11,25% para 11,75%. La subida de medio punto porcentual fue un golpe. Sorprendió a Lula.
El presidente, entonces, pasó a cobrar de Mantega medidas contra la inflación que huyesen de la receta tradicional de aprieto monetario (subir los intereses para contener el consumo y asegurar los precios). Es en ese contexto que lo gobierno pasó a estudiar la elevación del superávit primario de los actuales 3,8% para hasta 5% del PIB (Producto Interior Bruto). El superávit primario es la economía del sector público para pagar los intereses de su deuda.
En la propuesta en estudio por Lula, esa elevación tendría un modelo diferente. El valor excedente la 3,8% sería destinado al llamado fondo soberano _mecanismo que quedaría bajo control del Caserío para compra de dólares, que serían usados en proyectos de inversión de Brasil en el exterior.
Como habría mayor aprieto fiscal, la demanda interna no sería estimulada. Es decir, ocurriría menos presión inflacionista. El BC, entonces, podría ser menos riguroso al elevar los intereses. A cada aumento de la Selic, hay estímulo a la entrada de dólar, porque la tasa real brasileña ya es el más alta del mundo y vale la pena el inversionista cambiar dólares por reales. Además, aumenta el coste de la deuda pública.
El fondo soberano necesitaría de dólares para financiar proyectos en el exterior, lo que no calentaría la economía a punto de generar más presión inflacionista. El Tesoro compraría la moneda americana y ayudaría, aunque levemente, la reducir la cantidad de dólares en el mercado.
Lula estudia con atención la propuesta, hecha por el economista Luiz Gonzaga Belluzzo, identificado con los llamados desarrollistas. El presidente sabe que la fuerza de su popularidad viene de la economía. Inflación baja es un activo político. Lula está bastante preocupado con el incremento del precio de los alimentos de consumo popular…".
Extracto del artículo publicado por el diario Folha de Sao Paulo


























