Un país paralizado, a la espera de definiciones

La Nación
Buenos Aires, 4 de mayo de 2008
Por Joaquín Morales Solá

“…Todo lo que pasa por Puerto Madero sale sin problemas. Todo lo que pasa por la Casa Rosada se vuelve complicado y contradictorio , explicó un empresario que frecuenta los dos lugares. Los ministros no saben hacia dónde mirar… La Presidenta parece refugiarse en las estrategias que elabora su esposo…”. (La Nación. Argentina)

"La Argentina entusiasmada de otrora comienza a paralizarse a la espera de definiciones. En el interior, una retracción brusca y fuerte afectó ya la construcción, la venta de automóviles y de maquinarias agrícolas, y el propio comercio de semillas y fertilizantes. La inflación, la percepción social de un gobierno aislado y, ahora, la falta de combustibles (la producción está siempre en el limite justo de la carencia) golpean, al mismo tiempo, sobre los centros urbanos. Los inversores externos ya han respondido con sus actos la pregunta que todavía se hacen intelectuales y políticos: Néstor Kirchner es, definitivamente, más parecido a Hugo Chávez o a Evo Morales que a Lula o a Michelle Bachelet.

El Gobierno parece vacilar frente a la bifurcación del camino. O toma la senda que lo alejará del abismo o toma la que lo acercará a él sin remedio. El acuerdo con el campo podría estar al alcance de la mano, pero nadie es optimista. Un proyecto oficial prevé ofrecerles el martes a los productores rurales retenciones con un eje en el 35 por ciento y nunca deberían superar el 50 por ciento. Ese proyecto podría ser aceptado por los dirigentes rurales. El único problema consiste en que Kirchner no abandonó aún su obstinación en derrotar a los ruralistas en el campo de batalla.

…En el fondo, Néstor Kirchner quiere pelear cara a cara con los dirigentes rurales. Están quebrados , se ufana en Olivos. Moreno es su mejor gladiador. Los productores no son los culpables de la inflación , insiste Alberto Fernández. Cristina Kirchner comienza a creerle. Su esposo trató primero de dividir a las entidades del campo. No pudo. Ahora está intentando enfrentarlas con la sociedad si ésta se viera ante una inflación más galopante aún o ante el desabastecimiento de productos esenciales.

Los dirigentes campesinos gambetean el desafío. Imaginan movilizaciones, fraguan la escarapela como símbolo de la protesta rural y, lo que sería muy grave para el Gobierno, proyectan no levantar la cosecha o no venderla al exterior. No quieren los cortes de rutas, pero un malhumor profundo y vasto contra el Gobierno es perceptible entre los afiliados de las organizaciones agropecuarias. La imprudencia podría ganarle a la estrategia.

…Todo lo que pasa por Puerto Madero sale sin problemas. Todo lo que pasa por la Casa Rosada se vuelve complicado y contradictorio , explicó un empresario que frecuenta los dos lugares. Los ministros no saben hacia dónde mirar… La Presidenta parece refugiarse en las estrategias que elabora su esposo.

Argentinizar empresas extranjeras. Demonizar empresas argentinas. La insoportable permanencia de problemas ante un gobierno que puede, pero no quiere. Todas esas maniobras ya le han costado a la Argentina la vergüenza internacional de haber tenido el año pasado sólo un tercio de la inversión externa que tuvo Chile; apenas un 18 por ciento de la que llegó a Brasil y sólo el 25 por ciento de la que fue a México. La economía habla más claro que la política…".

Extracto del artículo publicado por el diario La Nación 

- Imprimir

Comentar esta noticia