Argentina: los Kirchner apuestan por no enfriar la economía

Infolatam
Buenos Aires, 28 de abril de 2008

Cristina Kirchner y Néstor Kirchner se oponen a enfriar la economía para controlar la inflación como proponía el dimitido Martín Lousteau. El gobierno ha mandado un mensaje a la patronal agraria para que no reanude la huelga el 2 de mayo; a cambio flexibilizaría las medidas fiscales que desencadenaron el paro de 21 días.

Turbulencias políticas y económicas en Argentina

El análisis
Carlos Malamud

Carlos Malamud

(Especial para Infolatam).-
“… El argumento de la defensa del consumidor y la manifestación de que no se enfriará la economía manejado por Néstor Kirchner es falaz porque si los hombres del campo no producen no habrá exportaciones pero tampoco nada con que alimentar el mercado interior. Con una pistola apuntando a su sien y con rendimientos económicos decrecientes lo más probable es que quienes hoy generan riqueza mañana dejen de producir. Más allá de las críticas a los biocombustibles, no es con secos y magros pastizales con los que se come sino con cereales, carne y leche”.

El compromiso con el modelo el nuevo ministro, Carlos Fernández, quedó claro en su toma de posesión cuando aseguró que "mi designación no tiene porqué cambiar nada". El jefe de Gabinete, Alberto Fernández,  hombre cercano a Carlos Fernández, ratificó que "seguirá adelante con las reglas centrales de este Gobierno" ya que "encontró en Carlos Fernández a la persona que garantice ese rumbo".

Para los principales analistas de Argentina, el país vive el peor momento desde la llegada al poder de los Kirchner en 2003. Según Eduardo Van der Kooy de Clarín, "en cinco años de poder nunca se enfrentaron a una situación igual… Llevan ahora más de cuatro meses plagados de trastornos políticos y no logran enderezar el Gobierno que encabeza Cristina".

Para Joaquín Morales Solá de La Nación, "se trata de la peor crisis política y social de los últimos seis años…Pocos, pero serios, problemas económicos están siendo mal gestionados; el poder que manda está en otro lugar, y el gabinete oscila entre la parálisis y la sorpresa".

El ambiente de crisis (pese a que Argentina crece al 8%, y goza de superávit fiscal y comercial) se tradujo la semana pasada en que el riesgo país se triplicó con respecto a hace un años y los bonos cotizan por debajo de algunos títulos que permanecen en default desde hace 6 años.  

Además del tema de la inflación, el problema más cercano que afronta el gobierno y su nuevo ministro de Economía es la posibilidad de que el campo reanude este 2 de mayo sus paros tras un mes de negociaciones infructuosas. El Gobierno está dispuesto a acordar con las entidades rurales un plan integral para resolver el conflicto, que incluya alguna corrección de las retenciones, siempre que no se reanuden las medidas de fuerza.

Alberto Fernández espera convencer a la patronal de que la salida de Lousteau (quien implantó la subida fiscal que desató el conflicto) significa un cambio de orientación y a la vez espera copnvencer a Néstor Kirchner de la necesidad de seguir una vía dialogante. El líder de Confederación Rurarales Argentinas, Mario Llambías,  aseguró que con la marcha de Lousteau "se abre una oportunidad" para solucionar el conflicto.

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