Argentina: Néstor Kirchner pide al peronismo cerrar las filas con Cristina
Infolatam
Buenos Aires, 11 de abril de 2008
El ex mandatario argentino Néstor Kirchner hizo una férrea defensa del gobierno de su esposa, Cristina, sostuvo que busca presidir el justicialismo para “ocupar el lugar que la historia marca” y criticó duramente la protesta del campo durante su primer discurso público tras abandonar el poder.
Las claves
- "Si soy presidente del PJ no va a ser para cultivar la teoría de la confrontación, sino para tender las manos, todos juntos", dijo el expresidente.
- Néstor Kirchner diferenció los piquetes de 2001 de los protagonizados por los productores agropecuarios.
Kirchner, que desde que dejó el poder en diciembre pasado trabaja para convertirse en el próximo presidente del PJ (peronista, en el poder), lanzó un fuerta mensaje de apoyo a su esposa: "Somos soldados de la causa nacional" y "vamos a apoyar incondicionalmente, con todos nuestros esfuerzos" a Cristina Kirchner, "nuestra corajuda y digna presidenta", dijo Kirchner, arropado por intendentes (alcaldes) de todo el país.
"Sabemos que apoyando a Cristina estamos apoyando la posibilidad de resolver los problemas de millones y millones de argentinos", insistió el ex gobernante, que denunció que en el conflicto del campo hubo intentos de "desgastar" al Gobierno de su mujer.
Néstor Kirchner diferenció los piquetes de 2001 de los protagonizados hace unas semanas por los productores agropecuarios. “A la gente que reclamaba trabajo la entendíamos”, dijo. “Pero que los más favorecidos por este proceso salgan a cortar calles y que tiren la comida de los argentinos y generen desabastecimiento no es la forma. Eso es agredir a la comunidad, no es signo de fortaleza sino que es signo de intolerancia. Eso no tiene que pasar nunca más”.
En la víspera de la primera reunión de la presidenta con las patronales agrarias que convocaron la huelga que paralizó el campo por 21 días, el ex jefe de Estado subrayó la necesidad de impulsar el diálogo y el crecimiento económico con un modelo de justicia social que compatibilice el desarrollo de la industria y la agricultura. "Se tiene que terminar la idea de que unos imponen a otros, la capacidad de diálogo no es la capacidad de imposición", afirmó.
Admitió que la victoria electoral del justicialismo del pasado octubre, que llevó a su esposa al poder, no les "hace infalibles". "Queremos ser los más abiertos, escuchar a todos los sectores, no nos mueve ningún tipo de rencor", aseguró el ex jefe de Estado, quien destacó que puede "contribuir desde la presidencia del Partido (Justicialista) a construir el país que quieren los argentinos".
Según el ex presidente, en su etapa de Gobierno tuvieron que "salir del infierno", mientras que el mandato de su esposa abre un periodo "aún más difícil, porque es la etapa de la distribución del ingreso" y ahí no pueden "flaquear".
En un discurso plagado de alusiones al desaparecido general Juan Domingo Perón y a Evita, Kirchner se refirió también a la polémica desatada sobre el caso del ex comisario Luis Patti, encarcelado por violación de derechos humanos, a quien la Corte Suprema argentina autorizó a asumir un escaño en el Parlamento. "Primero que demuestre que es inocente. Él tiene la suerte de tener tribunales que no tuvieron la suerte de tener nuestros compañeros, que demuestre eso y luego hablamos", concluyó el ex mandatario



























