Cada vez más fisuras en el frente oficial
La Nación
Buenos Aires, 31 de marzo de 2008
Por Carlos Pagni
“La lucidez de los Kirchner para tramitar la crisis es más indispensable en la medida en que en la Argentina hay un desequilibrio de poder. La oposición todavía no logró reunirse ni para fijar una tesis en una conferencia de prensa. Los errores de percepción pueden conducir al Gobierno a una derrota en 2009. Sería una peligrosa derrota: por lo que hay a la vista, nadie obtendría una victoria en su lugar”. (La Nación. Argentina)
"…Los funcionarios no justificaron las nuevas retenciones desde el punto de vista técnico y Lousteau admitió el error de haber destruido el mercado a término fijando el precio de la soja por cuatro años. Fernández no consiguió explicar por qué, si el Estado no compensó todavía a 9000 tamberos, iba a ser más eficiente en repartir subsidios entre 72.000 pequeños productores de soja.
La tozudez de la Casa Rosada contra el campo no debería confundir a Lousteau sobre su estabilidad: tal vez su colega de Interior, Florencio Randazzo, le informe sobre los comentarios que Kirchner le dedicó el viernes por la noche, en Olivos.
Las fisuras del frente oficial son más visibles que las del sector agropecuario. En vano el secretario de Comerio Interior, Guillermo Moreno, intentó el viernes pasado, en una actuación teatral que Fernández toleró en silencio, dividir a las entidades explicando que "lo que les sacamos a la Rural y a CRA se lo damos a Coninagro y la Federación Agraria". El anuncio de un paquete dirigido a chacareros sobre el que se especulaba anoche perseguiría ese objetivo.
Kirchner debe recuperar el consenso entre su propia dirigencia, que registró algunas bajas: Roberto Lavagna, Carlos Reutemann, Juan Schiaretti, Juan Carlos Romero o Roberto Urquía se mostraron, por acción u omisión, solidarios con los productores. El sábado por la noche, dos gobernadores peronistas pidieron al Gobierno la aceptación de un acuerdo. Los sindicatos rurales no acompañarán a Moyano a la movilización de Plaza de Mayo. Con estos disidentes, el ex presidente deberá conducir el PJ.
La lucidez de los Kirchner para tramitar la crisis es más indispensable en la medida en que en la Argentina hay un desequilibrio de poder. La oposición todavía no logró reunirse ni para fijar una tesis en una conferencia de prensa. Los errores de percepción pueden conducir al Gobierno a una derrota en 2009. Sería una peligrosa derrota: por lo que hay a la vista, nadie obtendría una victoria en su lugar".
Extracto del artículo publicado por el diario La Nación


























