La izquierda mexicana se hunde en el lodazal de sus elecciones

Infolatam
México, 25 de marzo 2008
Por Luis Enrique Mercado

(Especial para Infolatam)
“…. El PRD se está tragando sus propias palabras y manifestaciones, en medio de una crisis que amenaza con fracturar al partido, luego de que a nueve días de sus elecciones internas no pueden decir quien ganó y los dos principales candidatos a la presidencia Perredista se acusan de haber hecho de la elección un verdadero lodazal”.

En 2006, el Partido de la Revolución Democrática, de tendencia izquierdista, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, se negó a reconocer haber perdido las elecciones para la presidencia de México. En protesta, bloquearon durante semanas la principal arteria de la ciudad de México, denunciaron un gigantesco fraude para hacer ganador al actual presidente Felipe Calderón, acusaron a la autoridad electoral de ser cómplice del fraude y al Tribunal Federal Electoral, una instancia judicial, de haberse vendido.

Felipe Calderón tomó posesión como presidente de México el 1 de diciembre de 2006 y Andrés Manuel LópezObrador se hace llamar presidente legítimo de México. Pero ahora, el PRD se está tragando sus propias palabras y manifestaciones, en medio de una crisis que amenaza con fracturar al partido, luego de que a nueve días de sus elecciones internas no pueden decir quien ganó y los dos principales candidatos a la presidencia Perredista se acusan de haber hecho de la elección un verdadero lodazal.

El domingo 17 de marzo el PRD hizo elecciones internas, entre sus militantes, para elegir a su presidente nacional, a sus presidentes estatales, 32 y a sus delegados al Congreso Nacional. Las elecciones estuvieron dominadas por el desorden y el caos: el padrón de electores estaba incompleto y se calcula que 3 de cada 10 perredistas que quisieron votar no estaban anotados, por lo cual fueron incorporados al padrón en ese mismo momento; en varios estados, se produjeron robos de urnas y quemas de boletas y al menos dos partidarios de los diversos candidatos se asegura que fueron secuestrados por grupos contrarios.

Esa misma noche del domingo, Alejandro Encinas, apoyado por López Obrador y con menos del 30% de los votos computados, se declaró triunfador y en esa calidad recorrió el lunes los principales noticieros de radio y televisión. Sin embargo, para el martes, cuando el conteo llegaba a más del 80%, la página de internet del partido informó que había un virtual empate entre Alejandro Encinas y Jesús Ortega, con el 42% de los votos.

Esa misma noche, la página se cayó, no se ha vuelto a levantar y los dos candidatos aceptaron hacer un conteo voto por voto y casilla por casilla.
Nueva días después no hay resultados, nadie sabe quien va ganando en el PRD y muchas voces se suman a la del fundador del partido, Cuauhtémoc Cárdenas para que dadas las irregularidades, la elección se declare nula.

Para la ciudadanía, el asunto llegó a la broma, ya que el acusador del supuesto fraude del 2000 hoy se muerde la cola en su propio proceso de elección interna y del que no puede tener resultados. En el mismo PRD, hay quienes piden que las elecciones sean calificadas por el Tribunal Federal Electoral, el mismo al que en 2006 acusaron de haberse vendido a Felipe Calderón

luemer@gmail.com

 

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