Gobernando por prueba y error
La República
Lima, 21 de febrero de 2008
Por Mirko Lauer
La sensación es que hay en estos choques un sustrato de medición de fuerzas. No son conflictos permanentes sino esporádicos, y más bien parecen tener un componente estacional. No son situaciones que creen situaciones nuevas fuera del tema específico del conflicto. Es decir que son mediciones de fuerza que no permiten acumular fuerzas…”. (La República. Perú)
"¿Qué está pasando con la gestión pública? Ya son varios los casos en que las principales autoridades (Ejecutivo, Congreso, municipio de Lima) tienen que retroceder luego de haber dado medidas que parecían firmes. Estas marchas atrás o correcciones tienen distintas lecturas, según en qué punto de cada cuestión se ubique uno.
La explicación más simple es que hay un desfase entre la opinión pública, expresada en los medios y las calles, y la capacidad de imponer leyes que tiene un gobierno sin mayoría en el Congreso…
…Otra explicación es que las autoridades sí conocen lo que piensa el público, pero no lo toman en cuenta cuando ese pensamiento choca con los planes del gobierno. También aquí hay prueba y error, pero de otro tipo: si los afectados dejan pasar, bien; cuando se oponen un poco, se les tuerce el brazo; si se oponen mucho, se retrocede.
Las dos explicaciones anteriores pueden estar por igual describiendo a un gobierno de intención autoritaria, a la vez que ineficiente y marrullero, como a un gobierno democrático con iniciativa a la vez que respetuoso de las opiniones de los demás. Probablemente la verdad está perfectamente confundida en algún lugar del medio.
…parece pesar en estos tiempos una visión pragmática que busca mantener derechos o privilegios en su sitio. Aunque es cierto que el zarpazo autoritario o la turbamulta tienen defensores de oficio con reacciones automáticas.
Sin embargo debemos tomar en cuenta que estos choques entre autoridades y público son selectivos. Hay situaciones inaceptables que por algún motivo no mueven a la protesta (por ejemplo formas en que es esquilmado el consumidor), y hay situaciones en que por obvios motivos las autoridades no retroceden ni un milímetro).
La sensación es que hay en estos choques un sustrato de medición de fuerzas. No son conflictos permanentes sino esporádicos, y más bien parecen tener un componente estacional. No son situaciones que creen situaciones nuevas fuera del tema específico del conflicto. Es decir que son mediciones de fuerza que no permiten acumular fuerzas…".
Extracto del artículo publicado por el diario La República

























