Lula y Sarkozy anuncian alianza estratégica, incluso militar

Lula dijo que Francia, por contar con Guayana Francesa como su territorio de ultramar, es el único país europeo que puede hablar como país amazónico.

Brasil y Francia firmarán en diciembre de 2008 un amplio acuerdo de alianza estratégica que incluye la transferencia de tecnología en el área militar y esfuerzos para incluir a Brasil en organismos como el Consejo de Seguridad de la ONU y el G-8, anunciaron los presidentes Lula da Silva y Nicolás Sarkozy.

Las claves

  • Lula y Sarkozy apoyan los esfuerzos para la liberación de rehenes de las FARC.
  • Sarkozy defendió una mayor participación de Brasil en los organismos internacionales, como en el Consejo de Seguridad de la ONU y en el G-8.

Pie francés en Brasil

El análisis
Eliane Cantanhêde

Eliane Cantanhêde

“Según el asesor internacional (de Lula), la alianza con Francia es importante, pero Brasil también está haciendo acuerdos ambiciosos con otros países… si tuviese que apostar, yo apostaría que Brasil se inclina mucho más para Francia que para los competidores rusos y americanos. Y no sólo en esa delicada y carísima área de auxilio militar”. (Folha de Sao Paulo. Brasil)

El acuerdo fue debatido en el encuentro de trabajo que tuvieron  los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Francia, Nicolas Sarkozy, en Saint Georges de l'Oyapock, localidad de la Guayana Francesa ubicada en la frontera con Brasil.

La asociación estratégica, que se firmaría en una visita oficial que Sarkozy realizará a Brasilia a final de este año, prevé una transferencia de tecnología francesa que le permita a Brasil fabricar submarinos, aviones de combate y helicópteros. "Queremos una asociación estratégica que sea concreta y que incluya las áreas militar, política, diplomática, educativa y ambiental", aseguró el mandatario francés.

Sarkozy afirmó que los dos países se comprometieron a crear una comisión de alto nivel bilateral para que defina todo el contenido de esa alianza estratégica y elabore el acuerdo.

"Esa comisión de alto nivel por ambos lados tendrá una fecha límite para que podamos, en diciembre de 2008, cuando Sarkozy visitará Brasil como presidente de la Unión Europea, no para firmar un acuerdo estratégico abstracto, sino también los elementos concretos que queremos desarrollar", dijo Lula. Según el presidente galo, la alianza estratégica no tendrá ningún "tabú" y permitirá que Brasil y Francia construyan varias cosas juntas.

El mes pasado el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, que acompañó a Lula en su viaje a Guayana, conversó con diferentes autoridades sobre acuerdos de transferencia tecnológica para que Brasil pueda concluir finalmente un submarino de propulsión nuclear en el que trabaja hace varios lustros. Sarkozy afirmó que los dos países "son amigos" y tiene una posición similar en diferentes foros internacionales.

En ese sentido defendió una mayor participación de Brasil en los organismos internacionales, como en el Consejo de Seguridad de la ONU como miembro permanente y en el G-8 (grupo de los países más ricos del mundo) como país emergente. "Reafirmo mi deseo para que el G-8 sea transformado en el G-13 con la inclusión de países emergentes como Brasil, y para que una reforma del Consejo de Seguridad de la ONU permita la inclusión de Brasil como miembro permanente", afirmó.

Según el mandatario francés, los miembros del G-8 tienen que discutir en la reunión que tendrán en Tokio una reforma que permita la inclusión en ese grupo de los grandes países emergentes, como Brasil, China, India, México, Suráfrica y algún país árabe. "No entiendo cómo se puede hablar del mundo en una reunión sin invitar a un país suramericano y a un país africano. Suramérica no puede ser menospreciada", según el gobernante francés.

Lula, por su parte, dijo que la alianza estratégica también incluirá asuntos ambientales debido a que Francia, por contar con Guayana Francesa como su territorio de ultramar, es el único país europeo que puede hablar de la Amazonía como país amazónico. "Francia tiene el privilegio de tener frontera en una región que es vista por el mundo como la principal salvación del planeta", afirmó el brasileño.

"La idea es que comencemos a discutir juntos sobre la biodiversidad e investiguemos científicamente conjuntamente lo que la Amazonía puede hacer para ayudar a la humanidad", aseguró. Lula aclaró que esa discusión no puede ver a la Amazonía como un santuario, ya que es necesario promover el desarrollo sustentable en una región en la que viven 30 millones de brasileños.

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