¿Qué cambiarán las históricas marchas del 4 de febrero?
Cambio
Bogotá, 7 de febrero de 2008
Por Cambio (Colombia)
“La repercusión de las marchas sobre las posibilidades del canje dependerá de los pasos que siga ahora el Gobierno de Uribe, que salió fortalecido. ¿Interpretará las marchas como un mandato para mantener la presión contra las Farc? ¿Las utilizará como escudo para aguantar la presión de quienes demandan una negociación con la guerrilla? Después de todo lo que ha ocurrido, la pelota está en la Casa de Nariño, lo cual es relevante pues hace unas semanas estaba en Caracas”. (Cambio. Colombia)
"Cada vez es menos cierto que en Colombia reina la indiferencia y que "a diferencia de España, aquí nadie protesta por la violencia", como suele decirse. Las expresiones civiles han aumentado en los últimos años.
…Pero también hay cambios en la naturaleza y en la calidad de las manifestaciones. Si antes se hicieron convocatorias muy generales -contra la violencia, por la paz-, la del lunes fue convocada con un mensaje concreto: contra las Farc y el secuestro. No hubo dispersión, el mensaje fue contundente y la respuesta multitudinaria.
Los últimos sucesos relacionados con las Farc y sus repercusiones en las relaciones con Venezuela por la suspensión de la mediación del presidente Chávez, su petición para otorgarles estatus de beligerancia, las pruebas de supervivencia de los secuestrados, las mentiras sobre Emmanuel, los altibajos para la liberación de secuestrados… provocaron un sentimiento común de indignación que se expresó en las calles como nunca antes.
Es cierto que hubo grupos inconformes con el rechazo a las Farc como consigna única y que algunos hicieron esfuerzos para evitar caer en lo que consideraban el falso dilema Uribe-Farc y que el rechazo a las Farc no se entendiera como un plebiscito a favor del presidente Uribe. Pero estas expresiones fueron minoritarias. El rechazo a las Farc fue contundente y unánime…
La otra nueva tendencia que empieza a perfilarse en las jornadas de protesta, es la ausencia de la dirigencia política….En esta ocasión, la unidad se produjo en las bases, y el debate sobre si marchar o no, un lema o varios, protestar contra las Farc o contra todos los grupos violentos, se redujo a círculos minoritarios.
El éxito de la marcha no se debe, exclusivamente, a la utilización de Facebook por parte de los convocantes. Los medios masivos de comunicación contribuyeron, como nunca antes, con amplia información, posiciones editoriales a favor de las marchas y notas didácticas sobre las formas en que los ciudadanos podían colaborar, dónde se producirían las concentraciones y otros detalles logísticos…
…Resulta imposible pensar que la organización de Tirofijo pueda desconocer el mensaje que enviaron desde las calles millones de personas que condenaban a gritos sus acciones y expresaron el rechazo que desde hace tiempo registran las encuestas de opinión, que ha crecido desde el fracaso de las negociaciones de El Caguán. La protesta del lunes fue una advertencia a las Farc sobre el reducido espacio político que les queda.
… El rechazo masivo a las Farc y sus corolarios implícitos de apoyo a Uribe y rechazo a Chávez, no parecen contribuir a hacer más factibles el despeje de Pradera y Florida o el regreso del Presidente de Venezuela como mediador, requisitos que ponen las Farc para negociar. Las manifestaciones indicarían, por el contrario, que más bien hay un sentimiento generalizado en pro de la mano dura.
Sin embargo, el Gobierno no puede desconocer que el clamor contra las Farc está acompañado por expectativas de liberación de los secuestrados…
Por otra parte, no puede menospreciarse el efecto de las imágenes sobre las multitudinarias marchas en las ciudades colombianas que difundieron los medios de comunicación internacionales y la contundencia del rechazo ciudadano, que pueden erosionar la imagen más política que delincuencial que han tenido las Farc en el exterior, sobre todo en algunos países de Europa. Pero es posible que eso no disminuya la presión de la comunidad internacional a favor de un acuerdo humanitario.
La repercusión de las marchas sobre las posibilidades del canje dependerá de los pasos que siga ahora el Gobierno de Uribe, que salió fortalecido. ¿Interpretará las marchas como un mandato para mantener la presión contra las Farc? ¿Las utilizará como escudo para aguantar la presión de quienes demandan una negociación con la guerrilla? Después de todo lo que ha ocurrido, la pelota está en la Casa de Nariño, lo cual es relevante pues hace unas semanas estaba en Caracas".
Extracto del artículo publicado por la revista Cambio


























