Cuba: solicitud de apertura de intelectuales llega a círculos oficiales

Infolatam
La Habana, 7 de febrero de 2008

El Ministro de Cultura  Abel Prieto no ve con malos ojos el matrimonio homosexual en Cuba, y el cantautor Silvio Rodríguez, conocido por au apoyo al gobierno, espera que se eliminen los permisos que deben pedirse para entrar y salir del su país. Ambos son un ejemplo del debate nacional impulsado por el Presidente provisional Raúl Castro para sacar a la luz las disconformidades con el sistema y profundizar el comunismo.

Las claves

  • Silvio Rodriguez: "Yo lo veo como un momento de cambio de transición... no es el único que se ha vivido en la revolución"

El ministro de Cultura, Abel Prieto, aseguró que no hay "la menor posibilidad" de que los errores del pasado se vuelvan a repetir en Cuba, "este país se está moviendo cada vez más hacia ese sentido inclusivo (…) y cada día va a ser más ridículo que alguien diga que lo persiguen aquí por sus ideas" dijo tras la presentación de un documental en el que Silvio Rodríguez recordaba un viaje en barco a finales de los años 60, tras tener problemas con las autoridades culturales de la isla.

Cuba ha visto en estos doce meses cómo Antón Arrufat podía estrenar la obra teatral "Los siete contra Tebas", tras cuatro décadas de censura. Además, ese autor, Premio Nacional de Literatura en 2000, va a ser reconocido en la Feria del Libro que comienza en La Habana el próximo 13 de febrero. César López, homenajeado en la feria anterior, reivindicó entonces a autores desautorizados en Cuba como Guillermo Cabrera Infante, Reynaldo Arenas o Antonio Benítez Rojo.

Se han proyectado en televisión por primera vez películas como "Fresa y Chocolate" y el documental sobre béisbol "Fuera de Liga", en el que jugadores que abandonaron Cuba, como Orlando "El Duque" Hernández, dan sus razones.

Además, las reuniones de los últimos meses como preparación del Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), que tendrá lugar en abril, han tenido como denominador común reclamos como el acceso libre a Internet, a vender y comprar casas y vehículos, y a salir y entrar libremente de la isla.

Más allá del terreno meramente intelectual, incluso el presidente provisional, Raúl Castro, reconoció que Cuba necesita reformas "estructurales" e impulsó debates en los que la población opinó sobre los problemas del país. El menor de los Castro se refirió a ellos el 28 de diciembre en el Parlamento, en una sesión en la que coincidió con los que opinan que en la isla hay "exceso de prohibiciones".

El escritor Leonardo Padura, que usa la metáfora de la "bola de nieve", aseguró a Efe que la "discusión de los intelectuales fue una pelotica que ha ido creciendo y a la que se han ido sumando distintas necesidades y reclamos". "Ha comenzado un cambio de percepción de muchos fenómenos de la sociedad cubana y no es casual que hayan sido los intelectuales los que hayan empezado a mover esta noria que estaba completamente detenida", consideró.

Agregó: "hay reclamos que son ya a estas alturas absolutamente elementales", como la entrada de cubanos en hoteles, el permiso de salida del país, el acceso a teléfonos celulares, la compraventa de casas y automóviles, y hasta cambios en las formas de tenencia de la tierra y la producción.

En opinión de Arrufat  Cuba vive "un momento en el que el pueblo en general y los artistas estamos dispuestos a participar, y participar es meter la mano". "Si la mano nos la queman luego -añadió- es una cosa que nos dirá el tiempo, pero por lo menos el miedo se ha perdido".

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