El voto latino gana peso y se convierte en clave para Clinton y McCain

Infolatam
Washington, 6 de febrero 2008

Las elecciones primarias del “supermartes” han sido una muestra de poder del voto latino, en alza en todo el país y que fue un segmento clave para la demócrata Hillary Clinton y para el republicano John McCain.

Las claves

  • En Illinois, el respaldo hispano se explica porque Obama es más conocido al ser senador por ese estado.
  • Las primarias cerradas en EE.UU. benefician a los latinos, según la red de grupos pro inmigrantes.

Poder hispano y American Dream

El análisis
Angel Soto

Angel Soto

(Especial para Infolatam)”… ¿Cuánto pesa el poder hispano en Estados Unidos? Su apoyo ha sido mayoritario hacia los demócratas. Sin embargo en la elección del 2004 Bush obtuvo un 44% aumentando en 9 puntos respecto de las elecciones del 2000. ¿Podrán los republicanos mantener o aumentar este porcentaje? Difícil… porque su partido… se ha mostrado contrario a una reforma inmigratoria”.

Clinton y su rival, el senador Barack Obama, reconocieron el valor de esa minoría e hicieron un esfuerzo especial por llevar su mensaje a los latinos en los Estados donde tienen mayor presencia. Sin embargo, Clinton se los llevó de calle, según los sondeos realizados por la cadena CNN a la salida de las urnas.

En las primarias demócratas de California, casi un 70 por ciento de los latinos se decantaron por la ex primera dama, lo que le dio la victoria en el Estado más valioso, dado su alto número de delegados. Clinton sumó el 56 por ciento en Nuevo México y un 55 por ciento en Arizona, que son otros dos de los Estados con mayor sabor latino.

La razón, a juicio de Rodolfo de la Garza, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Columbia, es la familiaridad que los latinos tienen con Clinton y su esposo. "Se acuerdan de Bill Clinton. A Obama no lo conocen", afirmó. Otra explicación es que los hispanos no estarían dispuestos a votar por un negro, una teoría expresada hace unas semanas por Sergio Bendixen, encuestador que trabaja para Clinton, que levantó una polvareda de protestas. De la Garza rechazó esa idea. "Ese tipo sabe que no es cierto y si no lo sabe, no debería hacer el trabajo que hace", afirmó.

De lo que nadie duda es que en las elecciones primarias de ayer, en las que votaron 24 estados, los hispanos mostraron su capacidad de influencia en la arena política estadounidense. En California "ha habido un aumento espectacular del número de latinos que se han registrado para votar desde las protestas masivas a favor de la reforma migratoria", según Louis DeSipio, profesor de la Universidad de California en Irvine.

Esas manifestaciones no alcanzaron su objetivo, por lo que el destino de los 12 millones de trabajadores clandestinos que residen en Estados Unidos será un tema pendiente para el próximo habitante de la Casa Blanca. Sin embargo, las protestas sí lograron movilizar a los hispanos y que muchos se tomen en serio el debate político. Eso se ha traducido en un salto en las solicitudes de ciudadanía y en el número de latinos que se han inscrito para votar, trámite necesario en Estados Unidos para acudir a las urnas.

Ayer en California un 30 por ciento de los votantes demócratas fueron latinos y en el bando republicano sumaron un 13 por ciento, según DeSipio.
A escala nacional, entre un 10,5 y un 11 por ciento de los votantes en las elecciones generales de noviembre serán hispanos, según Thomas Mann, un experto de la Institución Brookings. En 2004 fueron el 8,5 por ciento.

En el lado republicano, estas cifras deberían crear preocupación, según los expertos. Una base importante del partido rechaza cualquier medida para regularizar a los trabajadores clandestinos y a ella han apelado los aspirantes Mitt Romney y Mike Huckabee. Sus medidas de mano dura contra la inmigración han asustado incluso a muchos latinos que tienen papeles legales, que lo ven como xenofobia.

McCain desbancó a sus contrincantes entre los hispanos por su apoyo a la reforma migratoria, aunque el voto latino es menos importante en las primarias republicanas que en las demócratas porque constituye un porcentaje menor del total. Si el senador resulta el candidato republicano a la presidencia, como es probable, logrará disminuir pero no parar la pérdida de voto latino de su partido, según DeSipio.

En 2004, el presidente George W. Bush logró el apoyo del 38 por ciento de los hispanos, según cálculos de este experto, pero esa cifra caerá en su opinión hasta el 31 por ciento, lo que no significa automáticamente un golpe mortal para la candidatura republicana. Los latinos se concentran en Estados poco significativos para ese partido, como California, Nueva York e Illinois, que ya está previsto que se los lleve el candidato demócrata.

Su voto tendrá más importancia en Florida, Nevada, Colorado y Nuevo México, Estados que están en liza entre los dos partidos. En todo caso, el "supermartes" ha demostrado que ningún candidato estadounidense se puede permitir el lujo de ignorarlo.

- Imprimir

Comentar esta noticia