Las marchas contra las FARC
Infolatam
Oxford, Febrero 3 de 2008
Por Eduardo Posada Carbo
(Especial para Infolatam)”… “Un millón de voces contra las Farc” fue el nombre que le dio el ingeniero de sistemas Oscar Morales a su iniciativa en “Facebook” – la popular red de internet -, el pasado 4 de enero, para expresar su condena a la cruel e inhumana práctica del secuestro por esa organización guerrillera en Colombia. Morales debe ser hoy uno de los más sorprendidos con los desarrollos de su iniciativa..”
"Un millón de voces contra las Farc" fue el nombre que le dio el ingeniero de sistemas Oscar Morales a su iniciativa en "Facebook" – la popular red de internet -, el pasado 4 de enero, para expresar su condena a la cruel e inhumana práctica del secuestro por esa organización guerrillera en Colombia. Morales debe ser hoy uno de los más sorprendidos con los desarrollos de su iniciativa. En pocos días, pasó de ser una "comunidad virtual" que sigue creciendo a ritmos acelerados – con más de 240.000 miembros a fines del mes -, a una gran convocatoria de protesta que hoy se manifestará en las distintas marchas programadas en unas 50 ciudades colombianas y en un centenar de ciudades en el mundo.
Se trata de una iniciativa extraordinaria, por su origen ciudadano en un medio electrónico y las dimensiones adquiridas. Además del respaldo de los miles de usuarios del "Facebook", las marchas han recibido el apoyo de los principales medios de comunicación en Colombia – y algunos en el extranjero, como La Nación en Argentina -, de amplios sectores sociales y políticos, y del Gobierno del Presidente Uribe. El respaldo, sin embargo, no ha sido unánime. Pero la convocatoria ha generado las más diversas expresiones condenatorias del secuestro y de los grupos violentos, y la organización de otras manifestaciones que saldrán a la calle bajo lemas distintos de los invocados por el grupo de "Facebook": "No más secuestros", "no más mentiras", no más muertes", "no más Farc".
Algunos consideran que las razones para marchar no deben restringirse a las protestas contra las Farc, y que deben, en cambio, extenderse a las condenas de otros grupos criminales como los paramilitares. Según informa El Tiempo, la organización País Libre invitó a marchar "para exigir la liberación de los 3.200 secuestrados en poder no solo de las Farc, sino del Eln y la delincuencia común". La Iglesia Católica "pedirá además por la paz de Colombia". Los familiares de los secuestrados han decidido no marchar pues consideran que se dificultarían las posibilidades de un acuerdo humanitario. El ex alcalde Antanas Mockus anunció que marcharía "por las víctimas del secuestro, del desplazamiento, de las masacres, de las desapariciones, de los falsos positivos, de las minas antipersona, de la intolerancia ideológica, por las personas que han muerto en el conflicto armado, y por sus familias".
La actitud más controvertida quizá ha sido la de uno de los partidos de oposición – el Polo Democrático Alternativo, PDA. (El otro partido de oposición, el Liberal, sí apoya la marcha). Tras anunciar inicialmente que no marcharía, el PDA ha convocado a una concentración el mismo día a horas distintas, bajo las consignas "Por el acuerdo humanitario: no a la guerra, no al secuestro". En un comunicado de 12 puntos, donde condenan "sin vacilación el secuestro y los demás crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos por las Farc [...]", los directivos del PDA se apartaron de la marcha – a la que acusaron de haber "tomado fuertes visos de oficial" -, porque consideraron que existían otras formas condenables de violencia y otras razones para protestar no cobijadas por la convocatoria del grupo de Facebook. No obstante, algunos destacados dirigentes del PDA, como el Alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas, sí apoyan la marcha.
La posición del PDA ha recibido críticas de los organizadores del grupo de Facebook, pues sienten que al ampliar los objetivos se corre el riesgo de que se desvirtúe el sentido de la marcha. Como le expresó uno de los organizadores a Semana: "No estamos ni a favor ni en contra del acuerdo humanitario [...]. ni a favor del presidente Alvaro Uribe ni en contra del Polo Democrático. Simplemente queríamos que todos los sectores despojaran sus banderas y protestáramos contra las Farc". Un editorial de El Tiempo criticó "a quienes han pretendido desvirtuar la marcha dizque por ‘uribista'", por ser una "manera sectaria y francamente torcida de politizar una iniciativa que tuvo limpio y espontáneo origen en ciudadanos del común".
Sin referirse directamente al PDA, el columnista Hernando Gómez Buendía observó en El Colombiano que era un acto de "miopía política" "oponerse o atravesarle peros a la marcha masiva" contra las Farc: "Si la izquierda aspira a convertirse en opción de poder, tendrá que oponerse a las Farc con tanta fuerza como lo hace Uribe". No "unirse" a quienes "organizaron esta protesta colectiva contra los secuestros de las Farc" – escribió en Semana el novelista Héctor Abad Faciolince -, "es un error lógico y ético", y "además [...] un enorme error político". El Espectador también apoya la marcha en su sentido original, pero considera que la convocatoria ha generado divisiones insólitas y un "debate insulso": "Qué importa si algunos van a la calle en favor de la política de seguridad democrática, otros por el acuerdo humanitario y unos más a expresar su rechazo pleno a las Farc y sus métodos de guerra, si al final unos y otros salimos a demostrar el hastío de esta sociedad con el secuestro".
Tal vez no deba sorprender el que ocurran tales divisiones frente a la ausencia de un acuerdo entre las distintas fuerzas políticas y sociales sobre cómo enfrentar los problemas del secuestro y el conflicto armado. Lo que sí tendrán en común las distintas manifestaciones de hoy es su repudio al abominable crímen del secuestro y a sus perpetradores. Es imposible predecir cómo reaccionarán las Farc ante las marchas. Este fin de semana pasado anunciaron que liberarían otros tres secuestrados – un anuncio que puede o no estar relacionado con las marchas -. Pero la convocatoria de unos jóvenes en Facebook de marchar contra las Farc se ha convertido ya en un hecho político, si bien su real alcance sólo comenzará a medirse hoy cuando se comprueben las respuestas de la ciudadanía.

























