'Trinidad', cercos y marchas

“Por primera vez hay una iniciativa ciudadana para rechazar con nombre propio a este grupo guerrillero y su barbarie. La ciudadanía ha dado un paso adelante que nunca dieron los partidos. No se trata de rechazar la violencia o el secuestro en general, a lo que es sorda la guerrilla, pues para ella el violento es el Gobierno y ella no secuestra, hace “retenciones” justificadas por su lucha revolucionaria”. (El Tiempo. Colombia)

"Esta semana ha estado llena de sucesos relacionados con el intercambio humanitario y el secuestro: la condena a 60 años de cárcel a 'Simón Trinidad' en Estados Unidos, el anuncio del Gobierno colombiano de realizar cercos a los campamentos guerrilleros donde haya secuestrados, y la marcha…contra las Farc….

La condena a 'Trinidad'. El mensaje de la justicia norteamericana es muy claro y contundente: castigar severamente el secuestro de sus nacionales en el extranjero. No podía ser de otra forma. No obstante, la condena a 'Trinidad' es reducible en función de la colaboración del condenado para la liberación de los secuestrados. Esto hace de la dura condena una carta de negociación y un instrumento de presión sobre las Farc para que liberen a los secuestrados. Si dicha condena fuera inmodificable, la liberación de los estadounidenses estaría en entredicho. Por eso, al final se va a imponer una solución de toma y daca: una rebaja sustancial de la condena a cambio de la entrega de los secuestrados.

…Los cercos a la guerrilla….Ahora, el Gobierno modifica esta decisión: descarta los rescates y anuncia los cercos a los campamentos de la guerrilla donde haya secuestrados. En principio, esto debería ser tranquilizante: hay menos riesgo en un cerco que en un rescate.

Pero, francamente, dudo de la eficacia de la medida. Supongamos que el Ejército monta un cerco en un campamento guerrillero con secuestrados. Enseguida, el Gobierno convoca a la opinión nacional e internacional para que presionen a la guerrilla y entregue los secuestrados. Pero la guerrilla no atiende esos llamados, insiste en el acuerdo humanitario y amenaza con asesinar a los secuestrados en caso de un intento de rescate. Entramos entonces en una situación de impasse: ni la guerrilla libera a los secuestrados, ni el Gobierno los puede rescatar.

Esta situación se podría prolongar indefinidamente, pero habría un riesgo permanente de un enfrentamiento militar, catastrófico para los secuestrados. Con el paso del tiempo, y ante la ineficacia y el riesgo de la medida, el Gobierno podría tener que enfrentar a un sector de la opinión nacional e internacional que presionaría el levantamiento del cerco militar. Sería un desgaste y un costo inútil.

La marcha contra las Farc. Por primera vez hay una iniciativa ciudadana para rechazar con nombre propio a este grupo guerrillero y su barbarie. La ciudadanía ha dado un paso adelante que nunca dieron los partidos. No se trata de rechazar la violencia o el secuestro en general, a lo que es sorda la guerrilla, pues para ella el violento es el Gobierno y ella no secuestra, hace "retenciones" justificadas por su lucha revolucionaria.

La marcha no polariza: la mayoría de la población ya rechaza a la guerrilla. No atenta contra la reconciliación: podría facilitarla, si induce a la guerrilla a cuestionarse su propia barbarie. No es en favor del Gobierno: las víctimas de las Farc no tienen color político. Por tanto, ningún demócrata tiene excusa para no marchar".

Extracto del artículo publicado por el diario El Tiempo

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