Brasil: las tarjetas de crédito de los ministros, ultimo escándalo para Lula
Infolatam
Brasilia, 31 de enero 2008
El Gobierno de Lula da Silva anunció restricciones en el uso de tarjetas de crédito oficiales por parte de ministros y otros altos funcionarios, en respuesta a denuncias de excesos cometidos en los gastos durante el año pasado.
Las claves
- Organismos fiscalizadores del Gobierno han pedido explicaciones a tres ministros sobre el uso de tarjetas.
- Según datos oficiales, los gastos llegaron en 2007 a 75 millones de reales (42,8 millones de dólares), un 127 por ciento más que en 2006.
CGU dice que con el gobierno de FHC se gastaba más con las tarjetas de crédito
“Se decía ayer y se repite hoy que las tarjetas dan más trasparencia al gasto público, facilitando la fiscalización. El problema es que la facilidad llevó a la exageración. De 2006 para el 2007, los gastos hechos mediante tarjetas de crédito corporativos crecieron un 129%, llegando a los impresionantes R$ 75,6 millones”.(Blog de Josías de Souza. Folha de Sao Paulo)
El ministro de Planificación, Paulo Bernardo Silva, explicó que se ha decidido impedir que con las tarjetas de uso oficial se puedan hacer retiradas de dinero en cajeros automáticos, salvo en los casos de la Presidencia, los ministerios de Relaciones Exteriores y Salud y otras dependencias públicas, como la Policía Federal. En esos casos, según Silva, existen necesidades "especiales", como viajes al exterior o misiones de salud en zonas remotas en las que "es imposible" pagar con tarjeta de crédito.
Tampoco podrán volver a ser utilizados los plásticos para el pago de billetes aéreos o terrestres, entre otras limitaciones que serán plasmadas en un decreto por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, dijo el ministro. En total, entre ministros y altos funcionarios, las tarjetas de crédito oficiales operativas en este momento son 7.145.
Según datos oficiales, los gastos con esas tarjetas llegaron en 2007 a 75 millones de reales (42,8 millones de dólares), lo que supuso un aumento del 127 por ciento en relación a 2006. Poco más de la mitad de esos gastos correspondieron a retiradas de dinero en efectivo en bancos o cajeros automáticos.
Organismos fiscalizadores del Gobierno han pedido explicaciones a tres ministros sobre el uso dado a las tarjetas, que son reservadas para gastos durante viajes y actividades estrictamente relacionadas con su trabajo. Los funcionarios bajo sospecha de haber cometido excesos son el el ministro de Deportes, Orlando Silva, y los titulares de las secretarías de Igualdad Racial, Matilde Ribeiro, y de Pesca, Altemir Gregolin. Ribeiro ha quedado en el centro de las polémicas por haber sido quien gastó más con la tarjeta de crédito.
El año pasado sus pagos con plástico sumaron 171.000 reales (95.000 dólares) e incluyeron compras en el "free shop" de un aeropuerto. En el Congreso, el diputado Carlos Sampaio, del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), ha dicho que pretende que sea creada una comisión parlamentaria para investigar el caso.
Sin embargo, el presidente del Senado, Garibaldi Alves, del oficialista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), ha dicho que, si bien el asunto debe ser investigado, no debe llegar al Parlamento, pues es tarea de los órganos fiscalizadores oficiales.
Aunque consideró que el Congreso no debe entrar en ese asunto, Alves afirmó que "se deben tomar las medidas necesarias para evitar esos descontroles con gastos que son y deben ser fiscalizados, pues se trata de dinero del contribuyente".

























