Riesgo de derrota

Folha de Sao Paulo
Sao Paulo, 10 de diciembre de 2007
Por Kennedy Alencar

“Hay un conjunto de factores que contribuyó para que el gobierno esté en este mal momento: la larga crisis de Renan Calheiros, la dificultad en establecer una negociación con un PSDB dividido, una base de sustentación parlamentaria acostumbrada a chantajear el Ejecutivo y la ya conocida impaciencia de Lula para cuidar con cariño de la articulación política”. (Folha de Sao Paulo. Brasil)

"En reunión en la noche del miércoles con la cúpula del PMDB, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva admitió que no tenía votos para aprobar la enmienda constitucional en tramitación en el Senado que prorroga la CPMF hasta 2011. Por ello, el gobierno desistió de intentar votar la enmienda del impuesto del cheque al día siguiente…

Tal admisión de flojera llevó la oposición a decir que ya disponía de 35 votos contra la CPMF –número suficiente para impedir la aprobación de la enmienda constitucional.

El gobierno necesitará reunir 49 votos de 80, pues el presidente interino del Senado, Tião Viana (PT-AC) no vota. Hasta el próximo martes, Lula se empeñará para conquistar de cinco a seis votos entre senadores gubernamentales rebeldes y oposicionistas deseosos de contrariar al DEM y PSDB. Si tiene éxito, el gobierno llegará al día de la votación con una ventaja estrecha.

Hay un conjunto de factores que contribuyó para que el gobierno esté en este mal momento: la larga crisis de Renan Calheiros, la dificultad en establecer una negociación con un PSDB dividido, una base de sustentación parlamentaria acostumbrada a chantajear el Ejecutivo y la ya conocida impaciencia de Lula para cuidar con cariño de la articulación política.

… Lula creyó mejor dejar la crisis de Renan resolverse por sí misma. Su último articulador político, Walfrido dos Mares Guia, fue un fiasco. Prometía mundos y fondos. No sabía decir no. Y carecía de poder para honrar acuerdos. Evidencia de la inepcia de Walfrido es el espanto del Palacio de Planalto con el "profesionalismo" de José Múcio, nuevo ministro de las Relaciones Institucionales. Pero, para infelicidad de Lula, Múcio por haber llegado demasiada tarde.

El "dato concreto", como le gusta decir el presidente, es que lo gobierno tendrá que partir para una negociación altamente fisiológica (promesa y entrega de cargos y subsidios), pero de resultado dudoso…la extinción de la CPMF no será el fin del mundo. Pero tendrá un impacto profundo en el plano de inversiones públicos con el cual Lula espera abrillantar su segundo mandato".

Extracto del artículo publicado por el diario Folha de Sao Paulo 

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