Brasil: Lula se reune con empresarios para defender los impuestos
Lula se reunió con empresarios para convencerles de la necesidad de mantener los impuestos.
Infolatam
Brasilia, 25 de octubre de 2007
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se reunió ayer con los directivos de las cien mayores empresas del país, ante quienes abogó por el mantenimiento de la presión fiscal para financiar los programas sociales del gobierno.
Las claves
- En el 2006 los impuestos fueron equivalentes al 38,8 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).
- Lula destacó la "situación favorable" que vive la economía brasileña a pesar de las turbulencias.
Empresarios piden menos impuestos y Lula dice “no”
“(…)La reunión con los empresarios ocurrió el mismo día en que la FIESP (Federación de las industrias del Estado de Sao Paulo) comenzó a distribuir entre sus afiliados una carta en la que califica al CPMF como 'una contribución superflua e inoportuna'”. (Blog de Josias, Brasil)
Durante la reunión no fue tratado un polémico impuesto financiero, creado "temporalmente" en 1999, que grava en 0,38 por ciento todas las transacciones bancarias y que el gobierno pretende renovar hasta el 2010. La aprobación de este impuesto llamado Contribución Provisional sobre Movimientos Financieros (CPMF), fue la causa según varios analistas de la separación del cargo del presidente del Senado brasileño, Renán Calheiros.
"Lula explicó que en este momento Brasil precisa de esa carga tributaria en razón de los programas sociales, que es donde el gobierno pone más énfasis", dijo a periodistas el presidente del grupo industrial Votorantim, José Roberto Ermírio de Moraes.
Los altos impuestos son considerados en Brasil como uno de los obstáculos para el crecimiento económico. Aunque Moraes admitió que los programas sociales han tenido "resultados significativos" en cuanto a reducción de la tasa de pobreza, consideró que sólo una disminución de impuestos llevará al país a un "crecimiento más sustentable y vigoroso".
El controvertido CPMF es, según el gobierno, "vital" para la financiación de los programas sociales y el año próximo permitirá recaudar unos 18.000 millones de dólares. El sector privado brasileño se opone firmemente al tributo y el mes pasado presentó al Congreso un documento con un millón de firmas en el que exigía su derogación.
Si bien el asunto no fue tratado en la reunión, la presidenta de la fabricante de electrodomésticos Magazine Luiza, Luiza Helena Trajano, dijo que la conversación con Lula no cambió la visión de los empresarios al respecto. "La empresa privada puede seguir pagando la CPMF, pero siempre y cuando sean reducidos otros impuestos", declaró Trajano.
Según el vicepresidente de General Motors de Brasil, José Carlos Pinheiro Neto, Lula y su ministro de Hacienda, Guido Mantega, también destacaron la "situación favorable" que vive la economía brasileña. Mantega reforzó esa percepción en declaraciones a periodistas, a quienes garantizó que "si hoy existe un clima de desconfianza en relación a la economía de Estados Unidos, no existe eso en relación a Brasil".


























