Se ve venir un conflicto con Brasil (Entrevista a Alberto Garrido)
El Universal
Caracas, 7 de octubre de 2007
Por Alberto Garrido
“Los intereses de Brasil y Venezuela como Estados cada vez están más separados. No los va a unir ni el Mercorsur porque no hay un proyecto político compartido entre Brasil y Venezuela…Bolivia es el eslabón más sensible del bloque de poder bolivariano. Ya ni siquiera son los intereses de Washington, sino de otros intereses nacionales que se han convencido de que deben jugar incluso sin Washington”(El Universal. Venezuela)
"…-¿Cómo vislumbra el estallido del conflicto?
-El mismo Lula le dijo a Chávez que sus militares lo querían empujar a la guerra cuando Evo Morales nacionalizó los yacimientos y tomaron las instalaciones de Petrobrás con las Fuerzas Armadas. En ese momento hubo un desplazamiento de tropas brasileñas hacia la frontera con Bolivia. Según los acuerdos militares suscritos por Bolivia y Venezuela, ante cualquier conflicto que tenga Bolivia, debe intervenir Venezuela.
-¿Brasil y Venezuela no son muy amigos?
-Los intereses de Brasil y Venezuela como Estados cada vez están más separados. No los va a unir ni el Mercorsur porque no hay un proyecto político compartido entre Brasil y Venezuela. Ellos sienten que el gas de Bolivia debe ser "para Brasil". Y en este escenario hay un tercero que sólo los ciegos pueden excluirlo, que es Chile, el país que era la gran potencia del Sur y ahora vive una gran crisis, incluso de crecimiento, por los problemas con el gas. Bolivia es el eslabón más sensible del bloque de poder bolivariano. Ya ni siquiera son los intereses de Washington, sino de otros intereses nacionales que se han convencido de que deben jugar incluso sin Washington.
-¿Es creíble la amenaza de una invasión de EEUU a Venezuela?
-Hay mucha burla de sectores de la oposición y eso es ingenuo o imbécil. Existen dos elementos centrales para manejar esa posibilidad entre las hipótesis de guerra. El primero es que Venezuela dispone de las mayores reservas de crudos pesados y extrapesados del mundo. Por otro lado, Chávez ha estado repartiendo concesiones a enemigos activos o potenciales de EEUU, como China, Rusia e Irán.
…Garrido afirma que el dominio de EEUU sobre el planeta pasa por el control de la energía. Y una revolución contra ese orden mundial también.
….Por eso fueron a Irak, para asegurar las fuentes petroleras. Pero se encuentran con una sorpresa absurda: ha cambiado el modo de hacer una guerra entre dos países con una formidable disparidad tecnológica. Lo que se dio fue la secuencia de dos guerras: una primera etapa rápida, convencional, que permitió a EEUU ocupar Irak en tres semanas y a Bush declarar que había ganado y que pronto tendría a Irak produciendo 5 millones de barriles diarios; y otra etapa, la guerra al estilo del siglo XXI.
-¿Esa la está perdiendo?
-Ha sido una gran derrota de EEUU frente al mundo musulmán, no importa si ahora desaparecen a Irak de la faz de la Tierra. Y lo mismo puede pasar con Irán. Es el fin de la ilusión unipolar de EEUU. El fracaso de la guerra convencional en Irak y la transformación del petróleo en un arma conducen a una situación inédita en la que una civilización basada en el petróleo ve cómo merman las fuentes y aumenta la demanda. Le han entregado a dos naciones petroleras, Venezuela e Irán, la potencia emergente del Medio Oriente, un factor que los paraliza. Si EEUU no ha atacado a Irán es por el temor de que el petróleo, que se aproxima a los cien dólares, pueda dispararse hasta el infinito. Y en la transformación del petróleo en arma han tenido mucho que ver Chávez, su prédica, su práctica política y sus movimientos geoestratégicos que todavía EEUU no termina de comprender.
-Chávez ha comenzado a hablar de la guerra combinada, que une elementos de la guerra convencional con la de guerrillas y la semana pasada llamó a los oficiales a buscar ejemplo en Vietnam e Irak. ¿Cómo lo interpreta?
-Creo que Chávez apela a la hipótesis de guerra combinada para solucionar un problema político. Existe la aprensión de oficiales de la FAN que creen que el desarrollo de la idea de la milicia, del pueblo en armas, conduce a la reducción de su poder. Él les dice: ustedes van a tener su profesión pero el concepto final va a ser el de milicianos, la guerra de todo el pueblo. Lo nuevo es el planteamiento de la guerra de guerrillas, que ha ido diluyendo el concepto de guerra asimétrica. No sé en este momento si él está pensando en una combinación de fuerzas regulares con guerrilla y guerra asimétrica o de las fuerzas regulares con una de esas dos.
-¿Estas jugadas políticas las hace el Presidente por intuición o está muy bien asesorado?
-Chávez, lo digo sin rubor, ha tomado formidables decisiones políticas en distintos momentos y ha dejado a su lado cementerios políticos sin atender a los consejos de asesores. Él los escucha pero no hace necesariamente lo que le dicen. Manda Chávez, no sus asesores. Si no, que les pregunten a sus mentores: Douglas Bravo, Norberto Ceresole, Luis Miquilena, Heinz Dieterich. Ha seguido caminando, con su estilo, poniéndole a todo su sello. Es un gran político, pero tiene una prueba por delante que él permanentemente la asoma, que es demostrar que también es un gran guerrero
-¿Está en deuda en ese plano por la forma como se comportó el 4F y el 11A?
-Bueno, yo tengo otras explicaciones para eso, pero no quiero entrar en polémica. Sí digo que la gran decisión guerrera todavía no ha sido tomada por Chávez. Es diferente el caso de Fidel Castro, que ha demostrado ser un gran político y también un guerrero. Creo que la gran prueba está muy cerca. Es cuando pasas, de manera inconfundible, a jugarte la vida. Hablo de un momento en que, ante la Historia, tendrá que ofrecer un testimonio inequívoco.
-¿La guerra con Brasil?
-Esa es una hipótesis, pero está también un conflicto del Medio Oriente en el que deberá tomar posición. Está la tesis del derrame de conflictos fronterizos. Está una posible reacción de sectores sociales ante la nueva Constitución. Es un cuadro de riesgo múltiple, pero su gran prueba, no hay duda, es la que viene".
Extracto de la entreevista al analista Alberto Garrido en el diario El Universal


























