La suerte del acuerdo humanitario

Infolatam
Oxford, 14 de octubre de 2007
Por Eduardo Posada Carbo

(Especial para Infolatam)…”altos funcionarios de los Estados Unidos también habían expresado apoyo a la tarea mediadora de Chávez. Pero se conoce aún muy poco sobre las propuestas concretas del mandatario venezolano”.

La suerte del anhelado “acuerdo humanitario” volvió a recuperar aliento tras la nueva cumbre entre los Presidentes Alvaro Uribe y Hugo Chávez en el departamento colombiano de la Guajira el 12 de octubre.  No hubo allí grandes anuncios sobre el tema.   El motivo de la reunión entre los mandatarios – con la asistencia también del Presidente del Ecuador -, fue inaugurar un gasoducto colombo-venezolano.   Además de los temas energéticos, se ventilaron otros asuntos de las siempre complejas relaciones entre países vecinos.  El Presidente Uribe aprovechó la ocasión para “contarles algunas cosas de Colombia” a sus colegas de Venezuela y Ecuador, sobre los objetivos de su gobierno: “la seguridad democrática, la confianza inversionista y la política social”.  Pero su discurso se ocupó más que todo en destacar su “agenda de integración” regional, “práctica y creíble”.  Uribe proyectó el gaseoducto hasta el Ecuador, pidió la admisión de Colombia ante el recién creado Banco del Sur, y volvió a invitar a Venezuela para que se reincorpoee a la Comunidad Andina.

Aunque el tema no apareció formalmente en la agenda, el encuentro volvió a reanimar la atención pública – nacional e internacional -, en el “acuerdo humanitario”, en particular sobre la proyectada reunión entre el Presidente Chávez y los miembros de las Farc.  “En los próximos días nos vamos a reunir con las Farc y esa reunión es trascendental”, señaló el mandatario venezolano, aunque se cuidó de no “anunciar fechas, ni lugar ni quién va a ir de parte de las Farc” (El Universal, Caracas, 13/10/07).  Las expectativas originales despertadas por ese encuentro se vieron ya frustradas una vez, tras la cancelación de la reunión originalmente planeada para el 8 de octubre pasado.   No obstante, el Presidente Chávez se mostró optimista: “Vamos por buen camino”, expresó: “Las dificultades no faltarán y serán grandes, pero confio en que nuestra voluntad será superior”.

La suspensión de aquel encuentro no significa que se hubiesen congelado las actividades para hacerlo posible.  La senadora Piedad Córdoba (del opositor Partido Liberal), designada por el Presidente Uribe como facilitadora para el acuerdo, se ha mantenido en movimiento entre Bogotá, Caracas y Washington con el fin de explorar alternativas de acercamientos.  En la que fue recibida por el gobierno venezolano como una muestra de “contundente” respaldo a la mediación de Chávez, la Unión Europa emitió una declaración en la que “da la bienvenida a todas las recientes iniciativas efectuadas con el apoyo del Gobierno colombiano en busca de un acuerdo humanitario para garantizar la liberación de todos los rehenes, poner fin al conflicto armado y llevar la paz a Colombia".  Con anterioridad, altos funcionarios de los Estados Unidos también habían expresado apoyo a la tarea mediadora de Chávez.   Pero se conoce aún muy poco sobre las propuestas concretas del mandatario venezolano, quien ha señalado que la reunión con las Farc es precisamente “imprescindible porque es allí donde voy a poderle enviarle al jefe de las Farc….las opciones que he venido trabajando”.   

Por lo pronto, los gobiernos de Colombia y Venezuela parecen haber acordado manejar el tema con mayor prudencia – un “pacto de silencio” sobre las gestiones, según informó El Tiempo -.  Desde su designación como mediador, Chávez ha utilizado sus intervenciones semanales en el programa Aló Presidente para enviarles mensajes tanto a las Farc como al gobierno colombiano. “Si Marulanda [el jefe de las Farc] quiere venir a Caracas ponle un avión”: se dirigió así a Uribe el pasado 7 de octubre.    En esa misma alocución, el presidente venezolano anunció que el jefe de las Farc estaba pensando en enviar  a uno de sus más “duros”  combatientes “como es el ‘Mono Jojoy’”, mientras ciritcó a altos funcionarios del gobierno colombiano porque, en su opinión, han creado obstáculos a la reunión con sus declaraciones – “eso es dar palo a la rueda”, advirtió -.

En el tercer encuentro entre los dos mandatarios en lo que va corrido del año 2007, el Presidente Uribe les expresó su “confianza y gratitud” al Presidente Chávez y a la Senadora Córdoba “por el noble esfuerzo que ellos adelantan para buscar la liberación de nuestros secuestrados”.   Se han renovado otra vez más las esperanzas.  Pero sus esfuerzos serán vanos hasta tanto las Farc no dén muestras claras de su voluntad para liberar a los secuestrados.  Como observó el Embajador de los Estados Unidos en Colombia, William Brownfield, en entrevista con El Tiempo este domingo: “la solución a este problema no se encuentra ni en Bogotá, ni Caracas, ni en Washington, ni en París.  Son las Farc las que tienen que ofrecer y decir algo concreto….  es la organización responsable del secuestro la que tiene que ofrecer algo concreto, si no, no es más que un diálogo entre organizaciones, personas e instituciones que no pueden resolver la situación”.  De allí la importancia de la proyectada reunión entre las Farc y el Presidente venezolano.

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