Congreso ecuatoriano rechaza posibilidad de disolución
El presidente de Ecuador se ha enfrentado verbalmente con el Parlamento en varias ocasiones.
Infolatam
Quito, 5 de octubre de 2007
El Congreso de Ecuador resolvió defender su vigencia y anunció que denunciará al presidente del país, Rafael Correa, ante organismos internacionales por pretender disolver la Cámara.
Las claves
- El Congreso está controlado por la oposición al Gobierno de Correa y ha protagonizado varios choques verbales con el Ejecutivo.
- Correa dice que la Asamblea debe designar una comisión legislativa que sustituya al Congreso, cuya misión principal será aprobar una docena de "leyes claves", urgentes y orgánicas.
El Congreso seguirá "luchando de pie y no de rodillas, jamás", subrayó a Efe el diputado Ramsés Torres, del Movimiento indígena Pachakutik, tras reiterar que la Asamblea Constituyente de plenos poderes que se instalará en el país no tiene, en su opinión, facultades legales para disolver la Cámara.
El movimiento oficialista Alianza País, según las proyecciones del escrutinio de los comicios del pasado domingo, obtendría cerca del 70 por ciento de los votos y unos 80 de los 130 escaños de la Asamblea Constituyente de plenos poderes. Tras la victoria del grupo de Correa, sus dirigentes solicitaron a los cien diputados del Congreso que renuncien o dispongan un receso durante los 180 días, más otros 60 prorrogables, en que funcionará la Asamblea Constituyente.
Según Torres, ningún asambleísta, incluidos los que son afines al Gobierno, ha presentado su renuncia, pues considera que el Congreso puede continuar con su gestión de forma paralela a la Constituyente.
Además, indicó que el Congreso acudirá a organismos internacionales, sobre todo a las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos, para "denunciar" la actitud de los que sugieren la disolución de la Cámara, entre ellos el jefe del Estado, con "la sana intención de que se analicen las circunstancias políticas que vive el país".
Según el congresista Bruno Proggi, del Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE), los diputados podrían cesar en sus funciones, sólo si la Asamblea así lo decide y se aprueba en el referéndum que se debe efectuar para que la población dé el visto bueno al texto de la nueva Carta Magna que redactará la Constituyente, pero no antes.
El Congreso "ha sido consecuente con el pueblo y respeta que se instale la Asamblea Constituyente, pero también exige respeto a la elección democrática de los diputados", en 2006, cuando fueron designados para un periodo de cuatro años, dijo el legislador.

























