La ilusión de Paraguay
La Nación
Asunción, 27 de septiembre de 2007
Por Álvaro Vargas LLosa
“…dos décadas después de que Stroessner fuera expulsado del poder…la nación se encuentra debatiendo si optar por un matón militar o por un populista antediluviano, dos extremos que garantizan que este país mediterráneo siga siendo inestable por un buen tiempo”. (La Nación. Paraguay)
"…Una coalición llamada "Concertación Nacional" piensa que Lugo podría ser la respuesta a la corrupción política del Partido Colorado, que ha gobernado este país durante más de seis décadas. Como antídoto contra un sistema que ha empujado a mucha gente a vivir del contrabando, incluido el de drogas, los partidarios de Lugo proponen una combinación de políticas socialistas y nacionalistas bajo un fogoso agitador que, como su mentor Hugo Chávez, promete "justicia social". La tragedia de Paraguay es que su diagnóstico es acertado…y su remedio, una receta para el desastre.
Sí, este país lleva mucho tiempo asfixiado por el peso del Partido Colorado, del cual Alfredo Stroessner, el dictador que detentó el poder hasta 1989, fue un epítome. Y es cierto que el sistema democrático ha hecho poco desde entonces por prestigiarse a ojos de los paraguayos de a pie. Aparte de las tradicionales exportaciones de algodón, soja y carne, se han abierto pocas oportunidades de negocio legales bajo la apretada camarilla de políticos, soldados y empresarios que lo deciden todo.
Pocas cosas son más elocuentes con respecto a la farsa de la política paraguaya que el hecho de que el actual presidente, Nicanor Duarte, esté interesado en conversar con Lino Oviedo, un general golpista que salió hace poco de la cárcel, para persuadirlo de irrumpir en la contienda presidencial a fin de frenar a Lugo.
Se trata del típico contexto en el que suele florecer el populismo en América Latina. Muchos paraguayos ven en Lugo a una especie de redentor, una figura espiritual capaz de elevarse por encima de las instituciones desacreditadas para corregir las cosas. Sus simpatizantes ignoran que las políticas populistas -basadas en la concentración del poder en manos del Presidente, la colocación de las empresas bajo el control gubernamental y el debilitamiento de los lazos comerciales con el mundo exterior- son responsables de su condición…
Vaya si Stroessner hizo cosas desagradables: para enterarse de ellas, basta una rápida visita a la "La técnica", el lugar -situado en la calle Chile, en pleno Asunción, y hoy convertido en museo- donde sus sicarios hicieron que en los años 70 Martín Almada, un activista de izquierdas que no era violento, comiera heces durante una semana y padeciera la picana eléctrica durante mucho más tiempo… dos décadas después de que el Stroessner fuera expulsado del poder, es que la nación se encuentra debatiendo si optar por un matón militar o por un populista antediluviano, dos extremos que garantizan que este país mediterráneo siga siendo inestable por un buen tiempo".
Extracto del artículo publicado por el diario La Nación

























