Global Clinton: Latinoamérica entre el optimismo y el desencanto
El empresario mexicano Carlos Slim (i), el presidente de Argentina, Néstor Kirchner (d), el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno (2 i), y el ex presidente de EE.UU. Bill Clinton (2 d).
Infolatam
Nueva York, 27 de septiembre 2007
América Latina vive un buen momento económico que puede cambiar si la bonanza macroeconómica actual no se traduce en mejores prestaciones educativas, sanitarias y financieras, afirmaron ayer lideres latinoamericanos en “Global Clinton”.
Vídeo de Bill Clinton en el ICG
Las claves
- Brad Pitt o Angelina Jolie, y empresarios y millonarios, como Rupert Murdoch, Bill Gates o Warren Buffet, asisten a IGC.
- Iniciativa Global Clinton ha recibido 10.000 millones de dólares.
- Asisten a Global Clinton representantes de más de 70 países.
Sorprendente optimismo sobre América Latina
Me sorprendió el grado de optimismo sobre el futuro de América Latina entre los funcionarios gubernamentales, economistas y líderes empresariales que participaron en la Conferencia de las Américas del Miami Herald. Considerando las noticias diarias de la región, fue realmente asombroso. (Miami Herald. EE.UU)
Este fue el argumento común que compartieron hoy en Nueva York los presidentes de Argentina, Néstor Kirchner, de República Dominicana, Leonel Fernández, y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, así como el empresario Carlos Slim, considerado el hombre más rico de América Latina. Los cuatro compartieron escenario para debatir sobre “Latinoamérica y las presiones de la globalización”, en uno de los plenarios de la agenda de la Iniciativa Global Clinton (IGC), que dirige el ex presidente de EE.UU. Bill Clinton y que celebra estos días su tercera sesión anual en un lujoso hotel de la ciudad.
Los dos mandatarios pusieron sobre la mesa los buenos índices de crecimiento, empleo y control de la inflación, pero subrayaron que todavía queda mucho por hacer, mientras que el banquero y el empresario hicieron hincapié en la oportunidad que se le presenta a la región en un mundo cada vez más interdependiente e interconectado. Kirchner abrió el fuego poniendo sobre la mesa los positivos datos macroeconómicos de su país durante los últimos años, con un crecimiento en torno al 8,5 por ciento anual, la reducción de la pobreza del 60 al 23 por ciento, y el logro del doble superávit, fiscal y comercial, que consideró legitimadores de su política.
Esto es algo que “los ortodoxos no lograron”, ni siquiera con el apoyo de organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), señaló el presidente argentino, quien consideró que las antiguas fórmulas del llamado “consenso de Washington” han quedado en desuso. Ahora, la región sigue abierta a las inversiones y a los acuerdos comerciales, con los países del entorno y los países ricos, pero sobre las bases de “la equidad, el equilibro y la justicia”, señaló.
Kirchner destacó el progreso de América Latina, pese a que la “región ha sido olvidada” y confió en que con “futuras administraciones” en EE.UU. haya mayor margen para mejorar en el diálogo Norte-Sur. Otro éxito económico fue el presentado por el presidente dominicano, cuyo país mantiene con consistencia un ritmo de crecimiento en torno al 10 por ciento, pero busca fórmulas para hacer llegar ese desarrollo positivo al mayor número de personas. Para ello, consideró necesarias reformas económicas que deben contar con un amplio respaldo político y social, y lograr en último término que “la gente perciba que esas reformas mejoran sus vidas”.
“De lo contrario, cualquier programa económico fracasará”, dijo Fernández, quien señaló que el principal reto que tienen muchos países de la región es “acabar con la desigualdad que representa que parte de la población viva en el siglo XXI y otra aún en el XIX”. De no superar esa situación -América Latina es la región con mayor desigualdades del mundo-, el líder dominicano expresó su temor de que se incremente el desencanto con los sistemas democráticos que se aprecian en sondeos como el “Latinobarómetro”.
Carlos Slim, de quien el moderador del debate, el director de la edición internacional de la revista Newsweek, Fareed Zakaria, dijo que “tiene una fortuna personal superior al PIB de la República Dominicana”, prefirió hablar de oportunidades y no de problemas. El empresario mexicano, que es el propietario entre otras cosas del 40 por ciento de los teléfonos celulares que se utilizan en Latinoamérica, habló del momento actual como el de “una nueva civilización con nuevos paradigmas”, a la que los latinoamericanos deben adaptarse.
“A los chinos les va bien, porque se adaptan a lo que es esta nueva civilización. Están trabajando mucho en conocimiento, en educación y en sacar a la gente de la pobreza”, dijo Slim, quien aludió a la necesidad de tener “amplias clases medias”. La trayectoria de Slim fue puesta como ejemplo por el presidente del BID, quien argumentó que “el éxito de gente como él, que ha creado grandes compañías (…) se debe en buena parte a que hay estabilidad macroeconómica y a que la población valora que haya control de precios y acceso a los bienes de consumo”. “Latinoamérica está avanzando hacia un momento nuevo y hay muchas razones para ser optimistas”, indicó Moreno.


























