Cumbre Manaos: Chávez protesta por atrasos en la integración
El presidente venezolano Hugo Chᬰvez dijo que siente "pena"por las demoras en el Gasoducto del Sur y el Banco del Sur
Infolatam
Manaos, (Brasil) 20 de septiembre 2007
El presidente de Venezuela llegó ayer a la ciudad amazónica de Manaos para reunirse con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, con un listado de quejas sobre los atrasos en la integración.
Las claves
- El presidente de Venezuela culpa a los Estados Unidos de los problemas de la integración del continente suramericano.
- Chávez no comprenda las resistencias en Brasil al proyecto del Gasoducto del Sur, que llevaría gas venezolano a Argentina.
No se tolerará a quien se coluda con el crimen: FCH
La espiral de incertidumbre, inseguridad e impunidad que viven algunas regiones es resultado de funcionarios que, por temor o corrupción, faltaron a su deber de proteger a la gente, afirmó el presidente Felipe Calderón. En la reunión nacional de procuradores de justicia, la titular de la PGR, Marisela Morales, llamó a sus homólogos a no lavarse las manos por medio de la indiferencia, ante retos en seguridad
En declaraciones a periodistas, Chávez dijo que siente "pena" y "vergüenza" por las demoras en la concreción de proyectos propuestos por él, como el del Gasoducto del Sur y el Banco del Sur, o la aprobación en los congresos de Brasil y Paraguay del ingreso de Venezuela al Mercosur en calidad de miembro pleno.
"Más que molesto, me siento apenado, me da vergüenza", declaró Chávez antes de reunirse con Lula, que llegó a Manaos procedente de Brasilia casi al mismo tiempo que el líder venezolano. En todos los casos, Chávez sostuvo que por detrás de las demoras y los desencuentros "está la mano del imperio (Estados Unidos)", que "quiere impedir que nos unamos".
El líder venezolano sostuvo que la "única" intención de Venezuela es "compartir" con el resto de Suramérica sus enormes riquezas de gas y petróleo, pero alertó de que Estados Unidos "conspira" contra esos proyectos para mantener "sometida" a la región. Sobre el Gasoducto del Sur, un monumental proyecto para llevar gas venezolano hasta Argentina a través de territorio brasileño, dijo que "no se puede entender la resistencia" que existe en ciertos sectores de Brasil.
Admitió que hay trabas "burocráticas" que aún no han sido vencidas "de parte y parte", en referencia a Venezuela y Brasil, que deberían acometer las primeras etapas del proyecto. Advirtió además de que existen otras "alternativas", como la construcción de plantas de regasificación de gas licuado, que según dijo ya han comenzado a estudiar con el presidente argentino, Néstor Kirchner.
Insistió, sin embargo, en la "necesidad" del gasoducto y alertó de que si los otros países se oponen a ello, "un día tocarán la puerta de Venezuela porque se les apagará la luz". ambién en tono de advertencia se refirió a las demoras de los congresos de Brasil y Paraguay para aprobar el ingreso de Venezuela al Mercosur en calidad de miembro pleno.
"Nosotros tenemos dignidad" y "no nos vamos a estar arrastrando ni rogándole a nadie", apuntó, al sentenciar que Venezuela "seguirá trabajando" en favor de la integración aún si no ingresa al Mercosur. "Si Venezuela no entra al Mercosur, será una victoria del imperio, pero una victoria pírrica", afirmó.
Chávez también reclamó por las dudas y resquemores que persisten en sectores brasileños en relación al Banco del Sur y dijo que esa nueva institución "arrancará en noviembre" con Venezuela, Ecuador, Argentina y Bolivia. "Ojalá sea también con Brasil, con Paraguay, con todos" los países de Suramérica, matizó Chávez, aunque insistió en que con ese proyecto Venezuela tampoco "puede esperar más".
"Hemos hablado con Kirchner, con (el presidente ecuatoriano Rafael) Correa, con (el presidente boliviano) Evo Morales y estamos listos para arrancar en noviembre", explicó. Según Chávez, la sede del Banco del Sur estará en Caracas. Agregó que "no hacen falta más reuniones, porque todo está listo y no podemos esperar más", sobre todo tras las turbulencias financieras desatadas en las últimas semanas por lo que calificó de "manejo irresponsable" del gobierno de Estados Unidos.


























