Sincerar el Mercosur
La Nación
Buenos Aires, 29 de agosto de 2007
Por Julio María Sanguinetti
“… La Argentina y Uruguay, los dos países más afines, hijos de una matriz histórica común (…), procesan sus diferencias en Europa. Como no hemos podido resolver un tema estrictamente técnico de medio ambiente, litigamos en La Haya y prendemos velas para que la Corona española haga el milagro de ayudarnos a buscar una solución…” (La Nación. Argentina)
"…La liberalización económica está agredida constantemente por episodios puntuales y el Mecanismo de Adaptación Competitiva, suscripto entre la Argentina y Brasil para legitimar medidas unilaterales de restricción comercial, hirió el corazón mismo del sistema
… nos hemos lanzado a la ampliación geográfica del Mercosur, cuando se imponía profundizar su estructura. La discutida incorporación de Venezuela, aceitada por la diplomacia de petrochequera, nos ha instalado en un área de confrontación retórica que no es la política de ninguno de los cuatro socios, ni tampoco de los asociados como Chile.
Retumba la retórica sesentista, menudean las dádivas y, tentados por ellas, hicimos que resurgiera el viejo escenario de la América latina adolescente, voluntarista, atada a caudillismos autoritarios, que dilapidan la bonanza de los excedentes comerciales en aventuras, mientras poco o nada avanzamos en la inversión y la innovación.
…Somos un matrimonio con dificultades que, en lugar de sincerar sus diferencias, resuelve tener otro hijo. O sea, ampliar el problema con una nueva carga…
Las instituciones, entre tanto, desnudan sus limitaciones. La Argentina y Uruguay, los dos países más afines, hijos de una matriz histórica común, que hace doscientos años iniciaron el proceso de independencia bajo sus mismos ideales, procesan sus diferencias en Europa. Como no hemos podido resolver un tema estrictamente técnico de medio ambiente, litigamos en La Haya y prendemos velas para que la Corona española haga el milagro de ayudarnos a buscar una solución que no ha aparecido adentro de los mecanismos institucionales de la integración.
…Somos, desde el inicio, militantes del Mercosur. Seguimos creyendo en él como opción estratégica. Pero pensamos en un regionalismo abierto y no en proteccionismos cosméticos. Soñamos con una integración al modo de Europa y no con esta torre de Babel en que todos hablamos lenguajes distintos.
Para salir de ella, el único camino es sincerarnos, ser claros, concretar los entendimientos, respetar los compromisos, sacudirnos polvorientos prejuicios y superar, de una buena vez, los personalismos que nos hipotecan.
Si los presidentes no se entienden, ¿por qué los ministros no hacen un mayor esfuerzo y se comprometen de verdad? Cuesta creer que no sea posible algo que la realidad nos ordena con tanta evidencia".
Extracto del artículo publicado por el diario La Nación

























