Argentina 2007: Nadie sabe lo único que importa

Infolatam
Buenos Aires, 2 de agosto de 2007
Por Juan Carlos de Pablo

(Especial para Infolatam) .- Me gusta decirle a los extranjeros que en Argentina nadie se suicida porque todo el mundo está esperando que algo grandioso ocurra en los próximos 5 segundos, y no se lo quiere perder. Esto es una leve exageración.

Los argentinos sabemos que iremos a las urnas el próximo 28 de octubre, para elegir presidente para el período 2007-2011; sabemos que “el” candidato oficialista es Cristina Fernández de Kirchner; sabemos que la oposición está muy fragmentada y no tiene ninguna chance de unirse explícitamente. Por consiguiente estamos esperando para ver si la señora Kirchner consigue menos de 40% de los votos, porque si eso no ocurre tendrá que disputar la segunda vuelta a fines de noviembre, con quien logre el segundo puesto; si consigue entre 40 y 45% de los votos y menos de 10 puntos porcentuales con respecto al segundo, en cuyo caso también habrá segunda vuelta; o si logra por lo menos 45% de los votos, en cuyo caso todo quedará definido en la primera vuelta.

Esto es lo único que sabemos, y no vamos a saber más escuchando a los candidatos o viendo con quienes se sacan fotos y con quienes no (Cristina Kirchner lanzó la idea del “Pacto Social”, de triste experiencia en Argentina y nada que ver con el “Pacto de la Moncloa” español. Es políticamente correcto hablar públicamente a favor de la idea, privadamente todos rezan para que no ocurra).

En materia económica, hay una sola cuestión que importa. Los argentinos sabemos que quien ocupe el sillón presidencial a partir del 10 de diciembre próximo, encontrará una agenda de trabajo dominada por la herencia que deja Néstor Kirchner: crisis energética, distorsión de la estructura de precios, burda intervención del aparato estadístico, etc.

En este contexto a nadie le importa la ideología del nuevo presidente o su probable equipo económico. Porque lo único que interesa es si el nuevo presidente se pondrá a trabajar a partir de la realidad, o será parte del problema; y si ocurre esto último hablar del período 2007-2011 implica no pensar.

La inercia decisoria podría hacerle pensar a Cristina Kirchner que si continúa con lo que hizo su marido entre 2003 y 2007, podrá reproducir los resultados generados en dicho período. Craso error. Pero como digo, los argentinos estamos demasiado ocupados en el día a día como para preocuparnos por esto. Primero que gane, luego que comience a trabajar, y luego veremos. Esto es pensar.

Etiquetas:

Comentar esta noticia

 

Cambiar a versión móvil