Ronda de Doha: Lula garantiza a Merkel que Brasil no se retirará
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva (en la imagen), decidió continuar las negociaciones de la Ronda de Doha tras una conversación telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel.
Infolatam/Efe
Brasilia, 10 de julio de 2007
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, decidió continuar las negociaciones de la Ronda de Doha tras una conversación telefónica con la canciller alemana, Angela Merkel, según informaron fuentes oficiales.
Las claves
- Lula: "en las discusiones de Doha, los países pobres deben salir ganando alguna cosa. Los ricos ya ganaron demasiado en el Siglo XX".
Marcelo Baumbach, el portavoz de Lula, dijo que los dos gobernantes conversaron el lunes durante unos veinte minutos y que el líder brasileño decidió que su ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, volverá a la mesa de negociaciones, "posiblemente a fines de la semana próxima".
Según el portavoz, Lula insistió en que es necesaria una mayor flexibilidad de la Unión Europea (UE) y de Estados Unidos en el apartado agrícola, en el que los países menos desarrollados exigen de los más ricos una reducción de los subsidios a esa actividad.
El portavoz explicó que Lula "subrayó su opinión, ya manifestada en diversas oportunidades, de que la solución requiere una reunión política a nivel de jefes de Estado".
En junio pasado, Brasil e India se retiraron de una negociación en el marco del llamado Grupo de los Cuatro (G4), que integran con Estados Unidos y la UE, por entender que los países más ricos no están dispuestos a hacer más concesiones en agricultura, a cambio de la mayor apertura que exigen en las áreas industrial y de servicios.
Lula se refirió hoy al asunto en su programa de radio semanal e insistió en que los países menos desarrollados no pueden ceder más. "Queremos que los americanos reduzcan los subsidios a su agricultura" y "ellos los quieren aumentar", dijo Lula, quien además sostuvo que la UE "quiere que abramos nuestra industria para ellos, pero ellos no abren su agricultura para los países del tercer mundo.

























