El auge inversor de las multilatinas se confirma.
Infolatam
Paris, 18 de mayo 2007
Por Javier Santiso
(Especial para Infolatam).- “Más que nunca, las corrientes de inversiones reflejan los cambios globales, de los cuales América latina también es protagonista. No sólo nuevos inversores están irrumpiendo en la región, procedentes de Asia y Medio Oriente, sino que además las empresas regionales se están globalizando más allá del perímetro latino. De hecho, las mayores inversiones realizadas en el exterior por las multinacionales lo fueron en los países de la OCDE. Signos de los tiempos que cambian también estamos ahora presenciando un mayor activismo hacia Asia”.
Las multinacionales latino-americanas fueron particularmente activas como inversores en el extranjero, tanto en América latina como en países de la OCDE Así, en 2006, las inversiones extranjeras directas por parte de las empresas latino-americanas alcanzaron un récord histórico, según lo resalta el último informe sobre inversiones de la CEPAL (ver también sobre esta tendencia Javier Santiso, The emergence of Latin multinationals, Deutsche Bank Research, marzo 2007)..
Las salidas de IED se acercaron a los 41 mil millones de dólares, un salto de 115% con respecto al año anterior. El récord lo detiene Brasil con inversiones directas en el exterior en 2006 que alcanzan los 28 mil millones de dólares, superando así las entradas de IED. México, con casi 4 mil millones de dólares invertidos en el extranjero, queda segundo pero es muy probable que en 2007, con la compra de Cemex, multiplique por cuatro o cinco este monto. Dentro de los inversiones latino-americanos en el exterior destaca también Chile (2.8 mil millones de dólares), país que se está dotando de multinacionales importantes en sectores como el de la distribución y por supuesto de la minería. Antofagasta Minerals, del grupo Luksic, adquirió así activos en Australia, licencias en Pakistán, y proyectos conjuntos con Anglogold en Colombia.
Uno de los factores que explican este auge, además de los motivos más clásicos de búsqueda de nuevos mercados o de presiones competitivas, tiene que ver con el costo de capital que se abarató singularmente para todos estos grupos. De ahí que se registren ahora operaciones colosales, superiores a los 10 mil millones de dólares, como las recientes adquisiciones del canadiense Inco por parte del brasileño CVRD (16.7 mil millones) o la compra de la australiana Rinker por la mexicana Cemex (14.6 mil millones de dólares). Otras operaciones importantes fueron las realizadas por Technint (Tenaris) en México y Estados-Unidos, con compras totales de casi 5 mil millones de dólares, en el sector del acero.
Las multinacionales latino-americanas se han vuelto así actores importantes en toda la región. Esta tendencia se ha confirmado en 2006 con operaciones de gran tamaño como, por ejemplo, las realizadas por la argentina Techint, con la compra por 2.5 mil millones de dólares de la mexicana Hylsamex, o el banco brasileño Itaú, con la compra por casi 3 mil millones de dólares de los activos de Bank Boston en la región.
Estas operaciones prolongan las realizadas en la región los años anteriores por los gigantes mexicanos como América Móvil o brasileños como Petrobras, Embraer, Gerdau, Camargo Corrêa, Oderbrecht, o Weg. En 2006, empresas como la embotelladora mexicana Femsa, la colombiana Interconexión Eléctrica, o la peruana Ajegroup, productora de bebidas, se mostraron particularmente activas y se sumaron al grupo de las multilatinas. La brasileña Gerdau siguió pujando por activos en Estados-Unidos, España y América latina.
En el ramo alimentario, las empresas mexicanas Bimbo y Gruma, que ya habían consolidado sus posiciones en América latina, Estados-Unidos, y Europa, iniciaron ahora inversiones en Asia, principalmente en China, Japón y Australia. En 2006, Nemak, empresa productora de piezas para automóviles del grupo mexicano Alfa, anunció una nueva planta en China y expansiones en Europa (concretadas en 2007 en Polonia, Hungría, Alemania, Austria y Suecia, por montos cercanos a 500 millones de euros, a los cuales se sumaron otros 400 millones de dólares de compras en el continente americano). Otro fabricante, la brasileña Sabó, hizo lo mismo en Estados-Unidos.
Más que nunca, las corrientes de inversiones reflejan los cambios globales, de los cuales América latina también es protagonista. No sólo nuevos inversores están irrumpiendo en la región, procedentes de Asia y Medio Oriente, sino que además las empresas regionales se están globalizando más allá del perímetro latino. De hecho, las mayores inversiones realizadas en el exterior por las multinacionales lo fueron en los países de la OCDE. Signos de los tiempos que cambian también estamos ahora presenciando un mayor activismo hacia Asia.

























