Dudas y contradicciones

La Nación
Buenos Aires, 2 de mayo de 2007
Por Joaquín Morales Solá

“El Gobierno viene asegurando que fue la empresa la que tomó esa decisión, luego de hacer varias consultas de precios, pero siete cartas reveladas por LA NACION indican que fue el Gobierno el que resolvió de esa manera, contra la advertencia de la propia TGN de que se estaba pagando por la obra más de lo que la obra valía…” (La Nación. Argentina)

“Hay un preso acusado de jefe de una asociación ilícita que declaró ante el juez Javier López Biscayart que la empresa Skanska pagó coimas, presuntamente a funcionarios del Ministerio de Planificación. Hay una polémica sorda entre el Gobierno (sordo) y la empresa Techint (muda) sobre quién o quiénes cobraron esos sobornos. La línea más directa que uniría ambos puntos sería una convocatoria del juez a los imputados en el caso para hacerles una pregunta simple: ¿a quién le pagaron las supuestas coimas?

La pregunta puede resultar ingenua, pero no lo es tanto. Los involucrados en una causa de esta envergadura saben que están más cerca de la cárcel que de la libertad. Es improbable, por lo tanto, que se sienten frente al magistrado dispuestos alegremente a mentirle. Las eventuales respuestas despejarían la principal duda de estos días: ¿fue el Gobierno el que presionó para que se pagara un sobreprecio del 150 por ciento en una obra pública? ¿O fue la empresa TGN la que decidió elevar hasta el infinito el presupuesto inicial?

El Gobierno viene asegurando que fue la empresa la que tomó esa decisión, luego de hacer varias consultas de precios, pero siete cartas reveladas por LA NACION indican que fue el Gobierno el que resolvió de esa manera, contra la advertencia de la propia TGN de que se estaba pagando por la obra más de lo que la obra valía…

Otro aspecto del problema ha pasado casi inadvertido. ¿Qué experiencia tiene en la construcción de plantas compresoras de gas la empresa BTU SA? La construcción de esas compresoras es una obra de una enorme sofisticación técnica, que conlleva el riesgo del posterior procesamiento de un combustible muy peligroso. Skanska, Contreras Hermanos y BTU SA recibieron el encargo de hacer, cada una, una planta compresora de gas en el marco de la ampliación del gasoducto del Norte.

Skanska y Contreras Hermanos podrían ser investigadas por su falta de principios éticos, y de hecho, la primera está bajo la lupa de la justicia. Sería extremadamente grave si cometieron el delito penal de pagar sobornos, quien fuera que los haya recibido. Sin embargo, ambas tienen una reconocida experiencia técnica para la construcción de compresoras de gas. No hay dudas sobre ese aspecto”.

Extracto de artículo publicado por el diario La Nación

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