Pensemos bien la reforma

El Universal
México D.F., 26 de abril de 2007
Por El Universal (México)

“…se inició formalmente el proceso de reconfiguración del Estado. No sólo se trata de una reforma electoral, sino del proyecto de reingeniería más ambicioso desde que hace 90 años se promulgó la Constitución de 1917. El sistema político actual requiere una estructura que permita el equilibrio de poderes… Hay que ir en busca de la gobernabilidad”. (El Universal. México)

“La dimensión del encargo de la recién instalada Comisión Ejecutiva para la Reforma del Estado la obliga a cumplir su encomienda con una reflexión profunda, un estudio cuidadoso y un análisis sereno para definir metas y trazar rutas. No le tengamos miedo a la conciliación, pero tampoco a la comparación de puntos de vista para conocer resultados y tropiezos que otros proyectos han experimentado.

… Se inició formalmente el proceso de reconfiguración del Estado. No sólo se trata de una reforma electoral, sino del proyecto de reingeniería más ambicioso desde que hace 90 años se promulgó la Constitución de 1917.

El sistema político actual requiere una estructura que permita el equilibrio de poderes con los contrapesos clásicos para superar la parálisis o el enfrentamiento institucional. Hay que ir en busca de la gobernabilidad. Una calibración del aparato electoral es parte de las tareas pendientes.

Con 2009 en la mira habrá decenas de proyectos, analizables todos, pero dos con sentido en el corto plazo: reelección inmediata de legisladores y presidentes municipales -para dar consistencia a la carrera política y administrar un premio o castigo inmediatos- y regular la relación entre gastos de campañas y medios de comunicación.

Ya es tiempo de dejar de ver por el espejo retrovisor. Hay quienes se sienten agraviados por el pasado reciente; el tema de nuevo abierto sobre qué hacer con las boletas electorales del 2 de julio de 2006 lo remueve. No se puede negar que el año pasado vivimos meses de una gran crisis nacional. Ahora todos pueden tener la oportunidad de aportar las lecciones aprendidas en esa difícil elección y exigirse no repetirlas.

El federalismo es otro de esos tópicos que podrían generar consenso…

La reforma del Estado debe hacerse bajo la inspiración del espíritu democrático, para que sus frutos sean la extinción de vicios como el del autoritarismo y la corrupción, que no son privativos de ningún partido, sino que lastimosamente a todos han tentado por igual. Los mejores antídotos de males típicos de los regímenes discrecionales o relajados son la transparencia, que pasa por el acceso a la información y la rendición de cuentas a través de una fiscalización profesional y con atribuciones para sancionar a quien se exceda en funciones.

El réquiem a estructuras políticas y económicas monopólicas y las exenciones fiscales que empobrecen al Estado debe ser parte de las metas a alcanzar…”.

Extracto del editorial del diario El Universal

- Imprimir

Comentar esta noticia