Los frentes del proceso
El Universal
Caracas, 20 de marzo de 2007
Por Alberto Garrido
“Queda el Plan Colombia-Andino, que involucra a Colombia y al nuevo aliado estratégico de Venezuela, Ecuador. Las acusaciones de Chávez contra el DAS -intento de magnicidio- y las respuestas de doble lectura de Uribe, con toda su apuesta a Washington y al etanol, son pésimos augurios fronterizos, más allá de la tregua actual”. (El Universal. Venezuela)
“Para Chávez el 2007 debe ser el año del verdadero “salto adelante”. Pero corre el mes de marzo y, más allá de las decisiones que tienen que ver con la voluntad y la ejecución presidencial (algunas estatizaciones, anuncios de revisión del reordenamiento político del espacio urbano-rural, medidas sobre política exterior, etc.), la propuesta de instalación del socialismo revolucionario (Proyecto Nacional Simón Bolívar) y la geopolítica destinada a construir la Patria Grande y a formar parte del nuevo poder multipolar comienzan a encontrar obstáculos estratégicos.
El frente nacional muestra la gestión de gobierno atrapada entre dos grandes males -Chávez dixit-, la corrupción y la ineficacia… Le resta a Chávez lograr la estructuración del nuevo partido de la revolución. Pero, a menos que se active definitivamente el poder de calle y cambie el rostro, la conducta y el discurso de sus dirigentes, el Partido Socialista Unido de Venezuela será más de la IV y de V República. La reacción de parte de las dirigencias del PPT, de Podemos y del Partido Comunista avisa la conformación, en la práctica, de una política frentista que pudiera definirse políticamente a partir de los revocatorios como paralelismo socialista.
En el plano internacional Chávez enfrenta tres instancias explosivas. En primer lugar, la situación de Medio Oriente. Si la preparación del conflicto final contra el eje Irán-Siria-Hezbolláh continúa avanzando bajo la presión de Washington y Tel Aviv, el efecto sobre Venezuela será inevitable.
Las otras instancias son latinoamericanas. La primera es Bolivia. Mientras Evo Morales intenta cuajar el eje revolucionario con Venezuela, su gobierno se encuentra sometido a fuertes presiones internas y al tironeo energético de Brasil y Argentina…
Queda el Plan Colombia-Andino, que involucra a Colombia y al nuevo aliado estratégico de Venezuela, Ecuador. Las acusaciones de Chávez contra el DAS -intento de magnicidio- y las respuestas de doble lectura de Uribe, con toda su apuesta a Washington y al etanol, son pésimos augurios fronterizos, más allá de la tregua actual”.
Extracto del artículo publicado por el diario El Universal


























